Una guerra bacteriológica “delante de tus narices”

Aunque para ser más exactos deberíamos titular “una guerra bacteriana en lo más profundo de tus narices”, al menos es lo que parece indicar un nuevo estudio publicado en la revista científica Cell, Host & Microbe.

Pero antes de entrar en materia os propongo repasar algunos datos que posiblemente os sorprenderán. A lo largo de toda tu vida, y no importa lo sano o limpio que creas que eres, mientras trabajas, mientras comes o mientras vas andando por la calle, estás trasportando una cantidad inmensa de organismos, ajenos a tu cuerpo, a los que los biólogos han puesto un nombre general: Microbioma.

Se estima que una persona adulta posee en torno a 1.5 kg de estas colonias de microorganismos, lo cual no es nada desdeñable puesto que es como llevar a cuestas un peso similar al de nuestro propio cerebro. De hecho podemos afirmar que el número de organismos ajenos que componen nuestro microbioma es diez veces mayor (1014) que el número total de nuestras propias células.

Todos estos visitantes (hasta 100 billones) se nos han ido acoplando desde el momento en que nacemos y en la mayoría de las ocasiones viven en una situación de simbiosis con nosotros ayudándonos a realizar las más variadas funciones. Incluso aquellos que sean muy escrupulosos deben saber que un enorme porcentaje de esas bacterias que habitan en nuestro organismo realizan un trabajo interno necesario para nuestra supervivencia.

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Sin embargo entre toda esa fauna que alojamos como inquilinos, por supuesto también se cuelan algunos vecinos indeseados… bacterias dañinas, virus y hongos que pueden suponer una seria amenaza para nuestra salud. Entre este tipo de bacterias no deseadas debemos destacar a un viejo conocido de los asiduos de este blog: el estafilococo dorado (Staphylococcus aureus), una bacteria enormemente resistente a los antibióticos.

El autor del estudio, David Relman, de la Medical School en la Universidad de Stanford, California, ha analizado el microbioma de personas sanas en busca de esta resistente bacteria, buscando específicamente en lugares que no se suelen tener en cuenta como las cavidades más profundas de nuestra nariz.

Lo que el doctor Relman encontró fue que más de 60% de los sujetos estudiados eran portadores de la bacteria. Hay que señalar que no todos los que poseen bacterias como el Staphylococcus aureus enferman automáticamente. En la mayoría de los casos, esos microorganismos no afectan a nuestra salud y pueden aparecer y desaparecer en diversos lugares de nuestro cuerpo, como en las profundidades de la nariz, sin que acarren ninguna consecuencia o enfermedad.

Aun así, esas bacterias depositadas en los lugares menos accesibles de nuestra nariz, pueden entrar en el torrente sanguíneo a través de alguna herida o incisión, aumentando considerablemente el riesgo de infecciones, sepsis, neumonías…

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Pero lo realmente fascinante es que el equipo médico que ha realizado la investigación también ha descubierto también que, en las personas que no eran portadoras de estafilococos dorados, existía una presencia destacable de C. pseudodiphtheriticum, una bacteria que en la mayoría de los casos es inocua para nuestro organismo.

Para saber a qué se debía esta curiosa relación inversa entre estas dos bacterias, los investigadores decidieron cultivar conjuntamente en laboratorio placas con S. aureus y C. pseudodiphtheriticum, y encontraron que la segunda bacteria impide el crecimiento de estafilococos dorados

Lo cierto es que todavía no saben por qué o cómo, pero las pruebas parecen indicar que algo que produce la C. Pseudodiphtheriticum frena, e incluso impide, el desarrollo de la superbacteria.

Personalmente me parece un estudio muy preliminar (la investigación se realizó sobre un grupo muy reducido de personas, concretamente doce personas) pero los resultados son muy interesantes puesto que, de confirmarse esta relación opuesta entre las dos bacterias, estaríamos abriendo nuevas vías para combatir una de las bacterias más resistentes que existen hoy en día.

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Referencias científicas y más información:

David A. Relman, Miling Yan, Sünje J. Pamp, Julia Fukuyama, et al. “Nasal Microenvironments and Interspecific Interactions Influence Nasal Microbiota Complexity and S. aureus Carriage” Cell Host & Microbe, Volume 14, Issue 6, 631-640, 11 December 2013 DOI: 10.1016/j.chom.2013.11.005

Nancy Shute “Staph Germs Hide Out In The Hidden Recesses Of Your Nose” National Public Radio (NPR) Health 11 dic 2013.