Un tiburón que se hincha y cientos de nuevas especies en Filipinas

Cuaderno de Ciencias

A pesar del goteo incesante de especies que se extinguen por destrucción de su hábitat, caza indiscriminada, nuevas enfermedades o incluso cambio climático, de tanto en tanto los científicos nos sorprenden con el hallazgo de nuevas especies que habían permanecido ocultas a los ojos de nuestros taxonomistas.

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Este es el caso de las Filipinas, donde recientemente los científicos han descubierto cientos de nuevas especies, entre las que figuran estrellas de mar que se alimentan exclusivamente de las tablas de madera hundidas, o de un tiburón de las profundidades que se alimenta de camarones y que se hincha (como un pez globo) para asustar a sus depredadores.

Los científicos de la Expedición Biodiversidad en las Filipinas 2011 se enfrentaron a sanguijuelas y a un puñado de criaturas venenosas a medida que recorrían las costas y montañas de las Filipinas, descubriendo más de 300 especies nuevas para la ciencia. Entre ellas, se incluyen docenas de nuevos insectos y arañas, más de 50 coloristas babosas de mar y un buen número de corales de armadura que se protegen de los mordiscos de los peces depredadores mediante grandes placas puntiagudas.

Entre las instituciones participantes destaca el papel de la Academia de Ciencias de California, comandada por su decano de ciencias y colecciones científicas, el investigador Terrence Gosliner, pero también ha participado activamente la Universidad de las Filipinas y el Museo Nacional del país. La expedición, que tuvo lugar la pasada primavera, duró 42 días y se llevó a cabo en la isla de Luzón, la mayor de todo el archipiélago asiático.

Tal y como Gosliner apunta: "Estuvimos trabajando tanto en los arrecifes de coral como en las pluviselvas. Nuestra actividad solo se interrumpió dos días por la presencia de un tifón que nos obligó a abandonar las aguas".

Entusiasmado ante la biodiversidad recién descubierta, Gosliner relata anécdotas del viaje, como la de investigador que tan pronto se encontraba en el mar arrodillado estudiando un venenoso pez león, como arrodillado en la montaña, poco después, estudiando especies de plantas venenosas.

Gosliner, que llevaba trabajando en las Filipinas por su cuenta durante dos décadas, fue el principal instigador de la expedición. Creía que con un equipo numeroso de personas determinado a estudiar las montañas y mares de Luzón, los resultados deberían sacar a la luz nuevas especies, y en efecto así fue.

Entre los descubrimientos se incluye una cigarra que emite un sonido distintivo similar a una "carcajada", un cangrejo cuyas tenazas vienen equipadas con una especie de dientes similares a agujas, y un pez aguja con aspecto de gusano que se esconde entre las colonias de corales blandos. Además, han descubierto una posible nueva especie de tiburón hinchable — bombea agua a su estómago para aumentar de tamaño — cuya piel cuenta con unos patrones de camuflaje muy distintivos.

Ciertas especies viven en lugares muy poco visitados por los hombres, tal vez incluso vírgenes. Este es el caso de una planta primitiva llamada musgo-erizo encontrada en las altas e inclinadas pendientes del Monte Isarog, o una anguila serpentiforme encontrada en el fondo oceánico. Muchos de las especies ahora descubiertas se habían mostrado esquivas en el pasado debido a su tamaño diminuto, este es el caso de algunas arañas duende o de ciertos percebes que apenas miden unos pocos milímetros.

Me enteré leyendo Yahoo! News.