Un lago australiano resiste inalterado durante más de 7.500 años

Cuaderno de Ciencias

Al LHC en el CERN terminaron llamándole “La máquina de Dios”, al Roque Partido de Gran Canaria lo conocen como “El dedo de Dios”, a la Nebulosa de la Hélice le pusieron también el original nombre de “El ojo de Dios”, el pulsar PSR B1509-58 terminó siendo “La mano de Dios” y más recientemente, al Bosón de Higgs lo bautizaron como “La partícula de Dios”…

No cabe duda de que a los periodistas les encanta ponerle adjetivos divinos a casi cualquier cosa sorprendente que se descubre. Algún día nos encontraremos con titulares tan surrealistas como las pestañas de Dios o la uña del dedo gordo del pie de Dios…

Y el último descubrimiento que ha llegado a muchas portadas de medios de comunicación ha sido “La bañera de Dios”… y es que al parecer la gran divinidad también necesita algo de aseo de vez en cuando, qué le vamos a hacer.

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Dejando a un lado los absurdos titulares periodísticos la noticia tiene su interés puesto que en realidad lo que se ha encontrado es una laguna perfectamente preservada desde hace al menos 7.500 años.

Se encuentra en la costa sur de Queensland, Australia, más concretamente en la isla North Stradborke, y se trata de un lago de aguas nítidas que ha permanecido inalterado durante miles de años. Los aborígenes lo conocen como Karboora que significa “Lago Azul”, un nombre mucho más evocador en comparación con el ridículo nombre que algunos periodistas se han empeñado en darle.

La interesante composición de esta isla arenosa ha sido objeto de numerosos estudios y ya en 2006 se presentó un breve informe sobre la hidrología de sus diversos lagos. Esta misma semana un equipo de investigadores de la Universidad de Adelaida ha publicado los resultados del último estudio sobre el lago basado en la calidad del agua, el análisis del polen y las algas presentes en sus fondos y orillas, e incluso el seguimiento de 117 años de imágenes y fotografías de la zona.

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El lago tiene un funcionamiento peculiar que le ha permitido permanecer constante durante los últimos miles de años ya que no tiene salida al mar sino a un pantano cercano y sus aguas se van renovando cada 35 días mediante un acuífero subterráneo que mantiene permanentemente la calidad de su agua.

De esta manera, el lago no se ha secado jamás y puesto que sus aguas se actualizan constantemente no ha sufrido los cambios climáticos a los que han estado expuestos los lagos cercanos. Así, los investigadores destacan que este lago tampoco se ve afectado por la salinidad puesto que sus aguas, en continuo movimiento, no se evaporan como ha sucedido con algunas de las lagunas vecinas.

Esta especie de mecanismo perfecto de renovación de aguas ha permitido que el Lago Azul de North Stradborke impasible frente al tiempo durante miles de años.

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