¿Neutrinos superlumínicos?… No tan rápido

Miguel Artime

Durante estos últimos días habrás leído y escuchado multitud de noticias y titulares (algunos francamente exagerados) en relación con los ya famosos neutrinos superlumínicos y de cómo podrían poner en tela de juicio las ideas de Einstein y, sobre todo, suTeoría de la Relatividad Especial.

Antes de lanzarse a emitir afirmaciones sin confirmar, y después de haber dejado pasar un tiempo prudencial para poder analizar bien los datos, es preciso explicar de la manera más didáctica y comprensible en qué consiste realmente este grupo de viajeros más rápidos que la luz.

Para comenzar es conocer a nuestros protagonistas, hay que preguntarse: ¿Qué son los neutrinos?

De manera resumida, podemos decir que son partículas que se producen, principalmente, en las reacciones nucleares del Sol y en las supernovas, por lo que nos llegan constantemente procedentes del espacio. No tienen carga y aunque poseen masa, es tan pequeña (unos mil millones de veces menor que la de un átomo de hidrógeno) que son muy difíciles de detectar. De hecho, una cantidad ingente de estas diminutas partículas nos atraviesan diariamente sin que podamos detectarlas, puesto que apenas interactúan con nuestra materia, de ahí que solo se puedan analizar utilizando detectores muy sofisticados, como el Super-Kamiokande.

Además, son partículas realmente curiosas. Se presentan en tres clases (los físicos las llaman "sabores") y a altas energías pueden cambiar: el neutrino electrónico, el muónico y el tauónico. Cuando los neutrinos viajan a grandes velocidades y altas energías pueden cambiar de sabor en un proceso que los científicos llaman "oscilación de neutrinos".

Aunque los neutrinos se producen principalmente en el Sol y en las supernovas, también pueden generarse en la Tierra a través de reactores nucleares y de aceleradores de partículas. Es más, la noticia ha surgido gracias a los físicos del CERN que se encontraban estudiando las oscilaciones de los neutrinos. No es la primera vez que se experimenta con estas partículas; una prueba denominada OPERA permite a los físicos generar haces de neutrinos muónicos para lanzarlos a unos 730 kilómetros de distancia hasta el Laboratorio Subterráneo de Gran Sasso en Italia, con el fin de analizar cómo se transforman durante el viaje.

Sin embargo, la sorpresa saltó cuando al medir el tiempo descubrieron que es menor que el empleado por la luz. Es decir: según el artículo publicado el jueves pasado, estos neutrinos serían más veloces que la luz, lo que colisionaría con la Teoría de la Relatividad Especial del Albert Einstein, mediante la cual nada que tenga masa puede romper esa barrera de la luz en el vacío.

Es aquí donde entran todos estos titulares que habrás leído preguntándote si estas mediciones tiran por tierra las célebres tesis de Einstein o si acaso significan una revolución en toda la Física. A pesar de que nos hemos acelerado como los neutrinos del CERN, es conveniente no ir tan rápido; hay que analizar lo que se ha descubierto.

En realidad, lo único que tenemos son unas mediciones de un equipo de investigadores, que no ha realizado ninguna predicción, teoría o análisis basándose en ellas. Es decir, lo único que el equipo del CERN ha anunciado es que durante el experimento se ha medido el tiempo de los neutrinos y que en estos registros han tardado unos 60 nanosegundos menos de lo que tardaría la luz en recorrer esa distancia.

Es cierto que los investigadores han estado casi tres años revisando estos datos y no han encontrado fallos, pero podrían ser mediciones erróneas, de ahí que los físicos responsables del OPERA han puesto en primer lugar sus estudios y datos a disposición de todos los investigadores que quieran ponerlos a prueba, confirmarlos, comprobarlos y analizarlos nuevamente para determinar si existe algún fallo.

Ante la avalancha de medios de comunicación interesados, el propio director del CERN, Rolf Heuer, ha salido a la palestra recordando que "solo se tiene un experimento y un resultado, y en ciencia las cosas hay que verificarlas con otros experimentos diferentes".

Todos los físicos contactados para elaborar este artículo responden lo mismo: por ahora tan solo tenemos esta medición que, aunque interesante y revolucionaria, bien podría ser errónea. Es más: pasarán al menos 10 años para que se puedan confirmar de nuevo estas mediciones en experimentos distintos.

Hasta que esto ocurra, el bueno de Albert Einstein sigue siendo el jefe...