Lo que la ciencia puede enseñarte sobre el sexo

Cuaderno de Ciencias

Estupinyá es uno de los divulgadores más interesantes, divertidos y apasionados que existen hoy en día. Con su libro “El Ladrón de cerebros” conjugó a la perfección las más diversas ramas de la ciencia mediante los conocimientos adquiridos en sus viajes y entrevistas. Ahora presenta su nueva obra “S=EX2 – La Ciencia del Sexo un recorrido realmente fascinante por las múltiples facetas de la sexualidad humana desde un punto de vista científico.

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Y!: ¿Por qué un libro sobre sexo? ¿Es que no hay suficientes ya?

Pere: No es un libro sobre sexo, al menos como tú lo estás imaginando. En realidad es un libro sobre lo que ciencia ha ido descubriendo sobre el sexo. Aquí no encontrarás consejos sobre cómo ligar o cómo mejorar tus prácticas de sexo oral, por ejemplo. De eso y de erotismo ya hay mucho. Lo que cuenta S=EX2 es totalmente nuevo. Te hablo de biología, fisiología, neurociencia, psicología, sociología, medicina sexual… evidentemente de manera divertida, repleto de anécdotas y curiosidades, y contando historias a partir de visitas a lugares muy peculiares, pero siempre sin perder de vista el enfoque riguroso de los estudios que se están realizando en laboratorios y centros de investigación de todo el mundo. Es lo que lo hace único.

Y!: He leído que no solo has entrevistado a científicos, sociólogos y expertos sino que también has visitado personalmente clubs de todo tipo, incluyendo lugares de intercambios de parejas. ¿Es cierto que una pareja nueva nos excita más?

P: A nivel mental, pero también físico de respuesta sexual. Se conoce como Efecto Coolidge. Si en un experimento introduces una rata macho junto con cuatro ratas hembras. el macho se apareaba con todas las ratas hasta quedar rendido. No puede más. Las ratas hembra le incitan, pero él las rechaza. Sin embargo si introduces una nueva rata, no importa lo cansado que estuviese: al instante se abalanzaba sobre la nueva hembra.

Y!: Sé que este “efecto” se ha observado en multitud de especies de todo tipo pero, ¿también se da en seres humanos?

P: En efecto. Está ligado al “Periodo refractario” que es el lapso de tiempo que va desde que se produce un orgasmo hasta que nuevamente vuelve la erección. Se ha demostrado que el periodo refractario se reduce considerablemente ante la presencia de nuevas parejas. Y tiene todo el sentido evolutivo del mundo: el período refractario hace que no gastes energías repitiendo, pero al mismo tiempo puedas reaccionar ante un nuevo apareamiento.

Y!: Lo cual deja en mal lugar eso de que somos monógamos por naturaleza…

P: Hay que diferenciar la monogamia social de monogamia sexual. En la naturaleza existen especies monógamas socialesque forman parejas estables para ayudar en el cuidado de las crías, pero todos (tanto los machos como las hembras) son infieles.La monogamia sexual la ha creado la cultura, no la biología. Lo cual no indica que sea mejor o peor, faltaría más. Pensar que lo natural es mejor se llama en términos filosóficos “naturalistic fallacy”, y es un absurdo que utilizamos demasiado.

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: También he leído que si estamos atentos podríamos detectar un orgasmo simulado… ¿es posible saber cuando tu pareja está fingiendo?

P: La clave está en saber que en un orgasmo tu cuerpo experimenta una serie de cambios que, si eres un atento observador, puedes detectar. En nuestro organismo existen funciones involuntarias sobre las que no tenemos control como por ejemplo los latidos del corazón o el movimiento de los intestinos. Estas funciones están regidas por el sistema nervioso autónomo que se divide en dos estados muy diferentes: el sistema parasimpático y el sistema simpático. Cuando estás tranquilo, relajado, tu cuerpo se rige por el sistema parasimpático y tus constantes vitales son normales… ritmo cardiaco constante, presión sanguínea baja, relajación muscular, niveles basales de glucosa en sangre…

Y!: Entonces, cuando experimentas el orgasmo, tu cuerpo cambia del sistema parasimpático al simpático…

P: Exacto. Y es un cambio brusco, muy rápido, en apenas unos instantes la fisiología cambia y sube la presión, se acelera el ritmo cardiaco, se incrementa el consumo metabólico…

Y!: Bueno, imagino que estos parámetros se pueden medir con instrumentos precisos, pero ¿se puede observar realmente a simple vista?

P: Estos cambios repentinos también tienen su reflejo en el exterior con efectos visibles como la dilatación de las pupilas, o por ejemplo la súbita subida de presión sanguínea rompe algunos de los pequeños vasos capilares ofreciendo ese característico enrojecimiento en las mejillas y en el pecho…

Estas letras son tan solo unas pequeñas pinceladas de lo que podéis encontrar en el nuevo libro de Pere Estupinyá “S=EX2 – La Ciencia del Sexo al que podéis seguir también en su blog “Apuntes científicos desde el MIT” y a quien agradecemos los divertidos e interesantes momentos que nos ha hecho pasar con su libro.

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