La medicina alternativa y el voraz apetito en China provocan tres extinciones en cadena

Cuaderno de Ciencias
Vaquita marina - Phocoena sinus

Hace unos días la prestigiosa Revista Science publicaba un artículo en el que llamaba la atención sobre lo que podríamos llamar perfectamente “la sexta extinción”. Bajo el esquivo concepto de “defaunación en el antropoceno” los investigadores responsables del artículo alertan de que estamos viviendo uno de los momentos más devastadores para la Naturaleza desde las pasadas grandes extinciones.

Y no, en este caso no podemos echarle la culpa a un gran meteorito o a algún tipo desconocido de virus, porque la realidad es que en los últimos siglos más de 300 especies diferentes de vertebrados han desaparecido por causas, directa o indirectamente, relacionadas con nosotros.

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El afán “exterminador” del homo autollamado sapiens en ocasiones alcanza cotas cercanas a las de cualquier pandemia brindando demoledores resultados como en el caso de la vaquita marina, Phocoena sinus, el cetáceo odontoceto más pequeño que se conoce.

Los informes más recientes alertan de que a pesar de más de dos décadas de ímprobos esfuerzos por parte de las autoridades mexicanas por salvar esta especie, a día de hoy apenas quedarían unos cien ejemplares de vaquita marina de las que además, apenas veinticinco serían hembras con capacidad de procrear…

Ejemplar de vaquita marina muerto tras quedarse atrapado en una red

El grave problema de la vaquita marina representa además una situación rocambolesca puesto que se está extinguiendo por culpa principalmente de las redes de pesca ilegales que faenan en el Mar de Cortés pescando, paradójicamente, otra especie en peligro de extinción: la totoaba… Como veis, dos extinciones por el precio de una.

El caso es el siguiente: China, ese gigante de más de 1350 millones de habitantes, tiene una inclinación culinaria especial por la vejiga natatoria de ciertos peces como el bahaba (Bahaba taipingensis) o la totoaba (Totoaba macdonaldi) que además utilizan en remedios curativos tradicionales y alternativos… Sí, esos típicos remedios “chinos” tan tradicionales y efectivos que se supone se basan en la naturaleza y que en realidad la están esquilmando como ya ha pasado con miles de rinocerontes en África.

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Esta mezcla de ignorancia para medicinas alternativas y voraz apetito gastronómico ha conseguido que el suministro de bahaba (un pez típico del Yangtsé) escasee hasta tal punto que también se encuentra al borde de la extinción (y ya vamos por tres especies).

Una vaquita marina y al fondo varios barcos de pesca

La escasez de Bahaba en China, se ha estado supliendo con la captura de Totohaba (un pez con una vejiga natatoria similar) en aguas del Golfo de California y del Mar de Cortés.

Esto dio lugar a una sobreexplotación brutal que durante los últimos tiempos está consiguiendo acabar rápidamente con la Totohaba en apenas unos años. Para empeorar aún más la situación, las redes utilizadas para la pesca ilegal de Totohaba terminan enredando otras criaturas marinas como la vaquita marina, cerrando un círculo letal que dentro de poco acabará con tres marcas en la ya abultada lista de especies extintas por causas humanas.

De hecho, la triste pero más que probable extinción de la vaquita marina, la convertiría en el segundo cetáceo extinto en la negra historia del ser humano tras el Baijí, el ya desaparecido delfín del Río Yangtsé.

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Referencias y más información:

Mark Stevenson “China's appetite for fish bladders may send porpoise to brink of extinction” Star Tribune (Agosto 2014)

Rodolfo Dirzo, Hillary S. Young, et al “Defaunation in the Anthropocene” Science 25 July 2014: Vol. 345 no. 6195 pp. 401-406 DOI: 10.1126/science.1251817