Especial 20D y Ciencia: Parte 1 - Los años oscuros

Cuaderno de Ciencias
Analizamos las propuestas en materia de ciencia de los principales partidos políticos

España vive la recta final hacia las elecciones generales del 20 de diciembre. Carteles, mítines, entrevistas en los más variopintos programas de televisión, debates entre candidatos… quizá un exceso de información que además en muchas ocasiones olvida algunos aspectos de las propuestas políticas para los cuatro próximos años.

Ayer mismo se celebró el debate entre los cuatro principales partidos y como viene siendo habitual, una de las grandes olvidadas en esta vorágine electoral es, cómo no... la Ciencia. Poco, por no decir casi nada, hemos escuchado sobre investigación, ciencia o tecnología a los candidatos de los partidos políticos durante estos meses previos a las elecciones.

Esta semana en Cuaderno de ciencias de Yahoo nos hemos decidido a bucear entre los programas electorales de PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos y Unidad Popular para saber qué propuestas y planes concretos ofrecen en materia de ciencia y tecnología.

Y para comenzar lo más indicado es conocer el actual panorama científico y realizar un repaso de cómo hemos llegado hasta aquí.

 

Sin ciencia no hay futuro, una de las campañas contra los recortes en ciencia que hemos vivido estos años

La bolsa de Estados Unidos vivió en septiembre de 2007 uno de sus días más negros. El colapso de la burbuja financiera y el problema al descubierto de las hipotecas subprime obligó a rescatar a algunos de los bancos y compañías más importantes del país. El problema hipotecario pronto se convirtió en problema bursátil y poco después en un grave pozo financiero global.

En España pasaron demasiados meses antes de que oficialmente se “aceptara” la crisis. Falta de reflejos en aquellos primeros momentos, pasividad, desconcierto, quizá demasiada confianza o quizá pocas ganas de afrontar la realidad ante unas elecciones a la vuelta de la esquina en marzo de 2008, hicieron que el PSOE, liderado por José Luis Rodríguez Zapatero, tardara más de año y medio en adoptar las primeras “medidas anti-crisis” en 2009.

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Por supuesto una de esas primeras medidas fue recortar radicalmente el presupuesto dedicado a Investigación y Desarrollo (I+D). La ciencia no era prioritaria en el reparto de fondos y en la presentación de los Presupuestos Generales para 2010 las instituciones científicas españolas se prepararon para recibir un tijeretazo del 15% respecto al ya ajustado presupuesto de 2009.

 

José Luis Rodrígez Zapatero

Aquel primer machetazo se intentó maquillar presupuestariamente con el cambio de inversión en ciencia por créditos financieros para proyectos, una práctica que aún arrastramos desde entonces y que no ha supuesto ninguna mejoría visible en el panorama científico español durante estos años.

En 2011 las cosas no iban a mejorar y el Gobierno de Zapatero añadió más tijera en el siguiente presupuesto, recortando un 10% al ya tocado sistema de investigación español. En apenas dos años la Ciencia en España veía recortados sus fondos en un cuarto de su total y dinamitando así el flamante Plan de I+D+i por el que el PSOE se comprometía en 2004 a incrementar el presupuesto un 25% cada año.

 

Las campañas y movilizaciones no han cesado desde 2009

El CSIC y los diferentes institutos dependientes recibían recortes generalizados en todos sus capítulos e incluso algunas instituciones tan emblemáticas como el CIEMAT soportaron estoicas recortes del 30% solo en ese año 2011.

En poco más de dos años (2009-2011) la investigación en España mostraba ya un aspecto demacrado que no iba a mejorar con la llegada al gobierno del Partido Popular tras las elecciones del 20 de noviembre de 2011.

 

Mariano Rajoy Brey

El primer golpe de efecto del recién elegido Gobierno del Partido Popular fue revelador de lo que iba a ser su política científica durante los próximos cuatro años. Antes siquiera de tomar posesión el PP anunciaba la desaparición del Ministerio de Ciencia, que hasta entonces había estado encabezado por Cristina Garmendia. Sus competencias pasaban ahora al Ministerio de Economía liderado por Luis de Guindos, reconvirtiéndose así en una Secretaría de Estado con Carmen Vela al frente.

Nuevamente habíamos asistido a una campaña repleta de eslóganes y titulares llamando al “cambio de modelo económico”, al “abandono de la economía basada en el ladrillo y hacia una apuesta por la ciencia y la investigación como forma de salir de la crisis”. Y nuevamente, las promesas electorales se rompían solamente unos días después de alcanzar el poder.

 

Una de las primeras medidas de la era Rajoy: Suprimir el Ministerio de Ciencia e Innovación

Nos encontramos en 2012 y en los primeros Presupuestos Generales que presentaba el Partido Popular la tendencia de los últimos años se veía recortada en otro 10%... En tres años las partidas destinadas a Ciencia e Investigación habían descendido en un 35% respecto de los niveles “pre-crisis”. Mantenían eso sí la práctica de incluir los créditos financieros como parte de los presupuestos de ciencia para maquillar de alguna manera el recorte.

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Volvían las manifestaciones, las campañas de concienciación, los hashtag y protestas en redes sociales… muestras de solidaridad y protesta que volvían a ser poco efectivas frente a las nuevas medidas inamovibles del gobierno de Mariano Rajoy.

Los recortes continuarían en los siguientes años (2013, 2014 y 2015) y en la actualidad arrastramos un recorte acumulado que en algunos casos supera el 45% con respecto al inicio de la crisis.

En 2009 muchos se llevaban las manos a la cabeza porque España, tras los primeros recortes, había descendido dos escalones en la lista de Competitividad pasando a ocupar el puesto 25, lo que pocos dicen ahora es que, después de años de recortes en ciencia e innovación, nuestro país ocupa actualmente el puesto 33, superado por países como Estonia, República Checa o Irlanda.

Desde 2010 nuestro país ha perdido más de 11.000 investigadores y lo que es peor, tan solo un 14% de los científicos que emigran al extranjero regresa a España para incorporarse a un proyecto de ciencia. El CSIC ha retrocedido una década en sus números presupuestarios, el CNIO ha perdido más de la mitad de sus trabajadores en el último año y medio, y muchas de las instituciones científicas españolas están al borde del colapso. Dos legislaturas, dos gobiernos diferentes y siete años de recortes nos dejan cifras alarmantes que precisan de un cambio de rumbo en la política de ciencia e innovación en España.

En los siguientes artículos analizaremos qué tienen pensado los principales partidos para remediar (o al menos encauzar) esta situación… si es que han pensado en algo.

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