El deshielo ártico libera diez veces más carbono del que pensábamos

Cuaderno de Ciencias

Desde hace décadas los científicos llevan estudiando el calentamiento global y sus posibles consecuencias en el clima global. Para ello se realizan simulaciones por ordenador y las extrapolan a modelos que muestran efectos futuros. Estas recreaciones han dado esta semana un vuelco puesto que un estudio llevado sobre el propio terreno ofrece resultados mucho más preocupantes de lo pensado.

Un equipo internacional de investigadores de la Universidad de Estocolmo en colaboración con diversas instituciones como el Institut Català de Ciències del Clima (IC3) ha estudiado el aumento de temperaturas medias en el Ártico y sus datos ofrecen cifras preocupantes: El carbono liberado por el deshielo ártico es diez veces mayor de lo que pensábamos hasta ahora y puede llegar a 44 millones de toneladas por año.

El estudio se ha publicado en la prestigiosa Revista Nature y demuestra que la subida de temperaturas en el Ártico está causando una gran pérdida del permafrost, es decir del suelo congelado, durante más y más tiempo en verano y llegando a mayores profundidades. El permafrost descongelado deja libres depósitos de carbono que antes estaban protegidos por el hielo.

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Laura Sánchez García, investigadora española del IC3 y coautora del proyecto, explica en Nature que hasta dos tercios del carbono orgánico resguardado en ese suelo congelado se escapa a la atmósfera directamente, en su mayoría en forma de emisiones de CO2.

Este estudio es muy importante no solo por los resultados que arroja sino por la fiabilidad de ser uno de los estudios más detallados realizados sobre el terreno: durante los meses de agosto y septiembre de 2008 se realizó una campaña oceanográfica extensiva que recogió muestras geoquímicas a lo largo de unos 8.400 km de la plataforma continental más grande del mundo (East Siberian Arctic Shelf, ESAS) para posteriormente analizarlas con detalle. Se trata de una de las investigaciones más amplias y detalladas realizadas hasta el momento debido a esta gran campaña de recogida de muestras y de estudio sobre el propio permafrost.

Y los datos son inquietantes: El colapso progresivo de la capa de hielo en el ártico está liberando a la atmósfera diez veces más carbono del que los modelos predictivos habían calculado, un hecho que acelera el calentamiento climático en el Ártico.

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Los efectos del calentamiento global sobre la banquisa ártica y la capa de hielo de Groenlandia se traducen en más emisiones de gases invernadero como el CO2 o el metano a la atmósfera, lo cual acelera a su vez el proceso de calentamiento. Nos encontramos en una pendiente peligrosa de la que sin un pacto mundial y unas medidas firmes va a ser muy difícil escapar, y lo que es peor, cuanto más tiempo dejemos pasar, más difícil será.

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Referencia:
J. E. Vonk, L. Sánchez-García, B. E. van Dongen, V. Alling, D. Kosmach, A. Charkin , I. P. Semiletov, O. V. Dudarev, N. Shakhova, P. Roos, T.I. Eglinton, A. Andersson y Ö. Gustafsson "Activation of old carbon by erosion of coastal and subsea permafrost in Arctic Siberia" Nature, DOI: 10.1038/nature11392

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