Científico usa inadvertidamente a su esposa como conejillo de indias

Cuaderno de Ciencias

Los caminos de la ciencia son inescrutables. Al menos eso ha debido de pensar el biólogo especialista en vectores de contagio Brian Foy, que acaba de publicar el estudio de un caso que parece ser la primera evidencia documentada del contagio de una enfermedad (transmitida normalmente por mosquitos) vía contacto sexual.

Por Miguel Artime.

Supongo que a Foy, que trabaja para la Universidad del Estado de Colorado, no le hizo demasiada gracia dar a conocer los detalles íntimos de esta investigación, ya que la persona contagiada mencionada en el estudio era su mujer.

Todo sucedió en otoño de 2008, cuando Foy regresó a su hogar en Estados Unidos tras un viaje a Senegal en el que estuvo atrapando mosquitos para su investigación con malaria. Como es fácilmente entendible, Foy y su señora celebraron el reencuentro con un poco de amor, y ahí empezó el "incidente".

Aproximadamente cinco días después de su regreso, Foy enfermó de lo que finalmente resultó ser el virus Zika (una rara enfermedad transmitida por mosquitos). Poco después su mujer - que recordemos no había viajado a África - enfermó también.

Ciertamente no existen evidencias directas de que la mujer de Foy se haya contagiado a través de contacto sexual, pero las evidencias circunstanciales apoyan fuertemente esta hipótesis, ya que la especie de mosquito que sirve como vector a este virus no habita en Colorado.

Además, aunque esos mosquitos vivieran en dicho estado, para que un espécimen adquiera el virus tras picar a una persona infectada, y esté a su vez listo para contagiar a otra persona en futuras picaduras, el virus necesita cubrir un ciclo de 2 semanas. Sin embargo la mujer de Foy enfermó solo 9 días después del regreso de su marido.

La única explicación para el contagio es la que Foy explica en su trabajo (supongo que no sin rubor): "los pacientes 1 y 3 confirmaron el coito vaginal en los días inmediatos tras el regreso y antes de que comenzaran los síntomas".

Aunque se sospechaba que era posible, este profesor y el equipo que le ayudó a redactar el trabajo, creen que esta es la primera vez que se reporta que una enfermedad de transmisión vía picadura de insecto se contagia a través del sexo.

A pesar de que el trabajo es realmente interesante y una gran aportación a la ciencia, suponemos que a la mujer de Foy no le ha hecho demasiado gracia convertirse en conejillo de indias inadvertidamente.

Más información en castellano en Francis the mule.

Me enteré leyendo Boing Boing.