Científicos trabajan en un spray eléctrico que repare el corazón tras un infarto

J Peláez

Una de las principales causas de muerte en el mundo se asocia a los problemas cardíacos. Las cifras muestran que tan sólo en Europa y Estados Unidos fallecen cada año unos dos millones de personas víctimas de un ataque al corazón. Los avances de la ciencia han conseguido que mucha gente pueda sobrevivir tras sufrir un infarto agudo de miocardio, sin embargo, tras estos ataques el corazón queda dañado de forma permanente y se eleva el riesgo de tener ataques recurrentes y otras complicaciones.

Reparar nuestro corazón después de un IAM (infarto agudo de miocardio) es un problema que hoy por hoy no tiene solución.

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Por ello, siempre es una buena noticia poder anunciar avances en este campo como el que están estudiando científicos de la Universidad de Londres en colaboración con la Fundación Británica del corazón.

Se trata de un spray bioeléctrico que funcionaría en forma de parche cardíaco que podría ser capaz de reparar las capas dañadas del corazón. El dispositivo puede aplicar hasta 10.000 voltios de potencia eléctrica que reactivan e incluso crean placas de células en nuestro músculo motor.

Es una posible solución a uno de los grandes inconvenientes de un infarto, ya que durante un ataque al corazón partes del músculo cardíaco se quedan sin oxígeno y quedan inutilizables. La zona atacada se cicatriza y queda lesionada permanentemente elevando el riesgo de un nuevo ataque.

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Si este nuevo tratamiento mediante spray eléctrico resulta eficaz se podría reanimar las partes afectadas y el tejido muscular volvería a tonificarse creando células nuevas que, en palabras de los propios científicos, actuarían como una especie de "andamios" que reparen el corazón dañado.

Por ahora la teoría es prometedora y el siguiente paso de este nuevo tratamiento será probarlo en animales para observar en la práctica la eficacia del spray. No obstante, y mientras los avances científicos llegan, recordamos que el tratamiento más eficaz hasta el momento es la prevención con dos claras indicaciones: dejar de fumar (el tabaco multiplica por siete el riesgo de sufrir un infarto) y controlar el colesterol mediante una dieta adecuada y algo de ejercicio.

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