¿Cómo engañan los magos a tu cerebro?

Cuaderno de Ciencias

Se abre el telón, se atenúan las luces, el público aplaude y aparece el mago. Comienza el espectáculo y durante algunos minutos todo es posible: cartas que vuelan, palomas que aparecen de la nada dentro de un sombrero, monedas que vuelan de un lugar a otro... la magia lleva fascinando al mundo desde hace siglos con sus trucos e ilusiones ópticas.

Hemos estado en la Isla de San Simón durante la segunda edición de Neuromagic, un evento que reune a algunos de los mejores magos del mundo junto a un selecto grupo de importantes neurocientíficos. El objetivo de esta reunión de artistas y científicos es estudiar y analizar cómo los magos consiguen engañarnos y crear ilusiones que nuestra mente acepta como verdaderas.

[Relacionado: ¿Por qué movemos los ojos al pensar?]

La clave de todo es la atención. Nuestro cerebro es un complejo sistema de análisis y procesamiento de información. Toda la realidad que percibimos es una construcción que nuestro cerebro realiza con los datos que le llegan del exterior. Nuestra vista, nuestro oído, y el resto de nuestros sentidos envían constantemente información de todo aquello que nos rodea hacia el encéfalo que será quien se encargue de unirlo para crear nuestra percepción del mundo.

Y normalmente lo hace muy bien... sin embargo, de vez en cuando falla.

Distancias que no se corresponden, dimensiones mal calculadas, colores que no distinguimos. Nuestro cerebro no refleja fielmente la realidad y el ejemplo más claro de ello son las célebres ilusiones ópticas.

Además, a pesar de ser una gran máquina de análisis, nuestro cerebro no puede estudiar, catalogar y procesar absolutamente toda la información que le llega. Su velocidad es limitada (en lenguaje informático se estima que procesa unos 40 bits por segundo) y por tanto, no puede atender a todo a la vez: necesita escoger y centrarse en lo importante.

Es aquí donde los magos, como Miguel Ángel Gea, basan sus ilusiones y trucos... en manipular tu atención.

Al igual que en una escena de teatro donde algunas partes del escenario quedan iluminadas y otras quedan a oscuras, nuestro cerebro usa la atención como un foco de luz destacando lo que él cree que es importante y descartando lo que considera supérfluo.

Aunque nuestros sentidos captan una gran parte de la realidad, nuestra mente no es capaz de analizar todo lo que recibe y se centra en lo que considera más importante.

[Te puede interesar: Las 10 cosas más raras que un insomne puede hacer ]

Estas carencias del cerebro y el conocimiento del foco de atención son fundamentales para los magos que, con su gran experiencia y mucha práctica, consiguen centrar ese foco donde más les conviene y realizar sus trucos en los huecos que nuestro cerebro no ilumina.

Los científicos conocen a estos casos como "ceguera por atención". Es decir, nos fijaos en algunas partes de la realidad y mientras tanto desatendemos y no vemos otras.

Si queréis comprobar vuestra atención, tan sólo tenéis que fijaros bien en el siguiente vídeo y ayudar al detective intentando descubrir los cambios que vayáis notando.

Cuando nos concentramos y fijamos nuestra atención en algo, nos perdemos muchas cosas que están ocurriendo en esa misma escena... nuestro cerebro simplemente no puede captarlo todo y se pierde elementos de la realidad, incluso en ocasiones, los borra.

Y no sólo nos perdemos partes de la realidad, sino que mientras estamos prestando atención a esas partes, podemos llegar a no darnos cuenta de grandes cambios que están ocurriendo simultáneamente delante de nuestros propios ojos. Es lo que los neurocientíficos llaman "ceguera al cambio".

Para que comprobéis con más claridad esta "ceguera al cambio" el mago Darren Brown realizó esta prueba de percepción donde se hacía pasar por un turista despistado que preguntaba por una dirección a las personas que iban pasando por la calle...

La atención es la pieza básica en este puzle y los magos lo saben. Son expertos en manejar nuestro foco de atención y conseguir que nos concentremos donde ellos quieren mientras que realizan sus trucos en las zonas que nuestro cerebro deja de atender.

[Si te ha interesado, también puedes leer: Llega la cámara que ve lo que hay detrás de la esquina]

Al usar Yahoo aceptas que Yahoo y sus socios puedan utilizar cookies para personalización y otros fines