Buenas noticias: La capa de ozono se está recuperando

 

Los que ya tenemos algunos años (no tantos) recordamos el revuelo que se formó a mediados de la década de los ’80 con el preocupante tema de la capa de ozono. Las causas no estaban muy claras hasta que el trabajo de varios investigadores como Mario Molina, Paul J. Crutzen y F. Sherwood Rowland, que además fueron premiados con el Nobel por su descubrimiento, desvelaron que el principal motivo se encontraba en una familia de gases conocidos como Clorofluorocarbonos (CFC).

A partir de aquel momento, y a la vista del grave problema ambiental, numerosas voces se alzaron para detener la producción de estos CFC y los halones que hasta el momento se utilizaban en numerosas industrias de electrodomésticos (como frigoríficos), espumas de aislamiento o aseo personal (las famosas lacas fijadoras para el pelo).

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En 1987 tuvo lugar una conferencia internacional que a la postre sería una de las más productivas y eficaces de toda la historia. Se conoce como el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan el ozono y consiguió unir a todo el mundo bajo una misma bandera: la conservación de la capa de ozono.

 

La eliminación del uso de CFCs ha resultado clave para la recuperación de la capa de ozono
La eliminación del uso de CFCs ha resultado clave para la recuperación de la capa de ozono

Han pasado casi 30 años desde aquel acuerdo internacional y las noticias cada vez son mejores demostrando que si las naciones unen esfuerzos y trabajan en la buena dirección los resultados terminan llegando.

Esta semana se han hecho públicos los datos de una de las mayores investigaciones realizadas sobre su estado actual y nos traen muy buenas noticias: La capa de ozono, que no olvidemos es nuestra particular defensora contra los dañinos rayos ultravioletas del Sol, ha retornado a niveles de los años ’80 y va camino de recuperarse en su mayor parte en los años que quedan hasta 2050.

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Sin embargo aún no podemos lanzar las campanas al vuelo porque este exitoso programa de recuperación del ozono trajo otras consecuencias medioambientales. Los citados CFC fueron sustituidos por hidrofluorocarbonos (HFC) que a pesar de ser respetuosos con la capa de ozono representan un indeseado elemento de calentamiento global puesto que son potentes gases de efecto invernadero.

 

Evolución de la capa de ozono en las últimas décadas - imagen NASA
Evolución de la capa de ozono en las últimas décadas - imagen NASA

Así pues, hemos corregido el rumbo de uno de los problemas ambientales del planeta pero a cambio tenemos un incremento de los gases que aumentan el calentamiento global. Algunos pensarán que hemos desvestido a un santo para vestir a otro, sin embargo si somos positivos, lo que único que necesitamos realmente es un impulso mundial y efectivo que comprometa a todas las naciones en el mismo sentido para el cambio climático.

Si Montreal fue todo un éxito y después de tres décadas se están comprobando los resultados, hemos de admitir que Kioto, Río y el resto de Conferencias Internacionales realizadas para tratar el calentamiento global han sido un completo desastre. La solución, como queda demostrado, está en la firme voluntad de los países y sus gobernantes, algo que aún no hemos conseguido.

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Referencias científicas y más información:

Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Ozone Layer on Track to Recovery: Success Story Should Encourage Action on Climate” 10 septiembre 2014