No cuela que digáis que lo hacéis por nosotras

Notas a pie de cámara

Hola queridos 'cerebrines tecnológicos'. Tierra llamando a vuestras neuronas. ¿Me oís? Esforzaos un poco. ¿Me oís?

¿Sí? Pues venga, que os voy a contar una cosita. Es importante, ¿eh? Prestad atención:

Mirad, dejad ya de insultar a las mujeres. ¿Qué es eso de que vais a regalar a vuestras empleadas una congelación de óvulos? Al menos podíais disimular un poco, ¿no?

 ¿Para qué andarse con tonterías? Mira chica, tienes talento, eres buena, muy buena, te contrataría, pero no puedes ser madre. No hasta que yo te diga. Te voy a exprimir hasta los cuarenta años, y luego ya, si eso, te dejo embarazarte. Y como soy tan bueno que tengo hasta sala de billar en el trabajo, te regalo una congelación de óvulos para que, si quieres, seas mamá a los 60, cuando ya no me sirvas de nada porque otros hipsters-mega-guays-jovencitos habrán venido a ocupar tu lugar en este sitio tan trendy.

 Y luego, si eso, te mueres de vieja cuando tus hijos no hayan llegado a la veintena.

Queridos Facebook y Apple, cuando pensaba que pocas cosas ya iban a sorprenderme, vais vosotros y nos plantáis en la cara el cheque-regalo-óvulo, para controlar ya el último aspecto de nuestras vidas que os faltaba por controlar: el momento exacto en el que seremos madres.

Y no. No cuela. No cuela que digáis que lo hacéis por nosotras, para que podamos potenciar nuestras carreras. Porque ahí están los números: las mujeres sólo somos el 20% de las trabajadoras de Apple, el 30% en Twitter y Google (y sólo el 17% de sus ingenieras) y el 31% en Facebook.

Ahí fuera, en el mundo real, somos el 51% de la población. ¿No os chirría un poco? (Un empujoncito: las empresas con más mujeres en puestos directivos aumentan su rentabilidad financiera un 35%, según McKinsey)

Pero el problema de base es el mismo. El problema de base en esta idea del cheque-regalo-óvulo es que seguís pensando que la maternidad es eso: maternidad, y que los hombres podéis seguir haciendo vuestra vida tras ser padres, mientras que la nuestra queda para siempre ligada a los niños. Que seremos nosotras las que saldremos antes del trabajo cuando llamen del colegio porque se ha caído y se ha hecho daño. Que seremos nosotras las que lleguemos tarde a la oficina porque ese día el niño se ha levantado con fiebre y tenemos que buscar a la desesperada con quién dejarlo. Que seremos nosotras las que nos pidamos el día libre porque con esa gastroenteritis hay que llevar al peque al hospital y claro, papá no puede faltar a la oficina. Que seremos nosotras las que nos hagamos cargo de la crianza de los niños. Y que vosotros podréis seguir ascendiendo en vuestras carreras laborales o yendo a trotar por la montaña con los amiguetes.

Sí, un embarazo dura nueve meses –meses que trabajamos enteritos, por cierto- pero la crianza dura toda la vida, y eso debería ser cosa de mamá y de papá.

Os propongo una cosa: con lo que cuesta congelar óvulos (unos 20.000 euros por mujer) construid guarderías, dad flexibilidad a vuestros empleados, animad a los hombres a pasar tiempo con sus hijos, concienciad a vuestros empleados de que vayan ellos a recoger a los niños al cole, o que incluso sean ellos los que se queden en casa cuando el niño tenga fiebre.

Porque os estáis perdiendo el talento del 51 por ciento de la población. ¿Podéis permitiros eso?

Vídeo relacionado