Entradas de blog por Javier García Blanco

  • Mary Beale, la retratista que triunfó en la Inglaterra del siglo XVII

    Descubren una de sus pinturas en el fondo de un museo canadiense

    'Retrato de Charles Beale', por Mary Beale | Crédito: McMaster Museum of Art.'Retrato de Charles Beale', por Mary Beale | Crédito: McMaster Museum of Art.

    Los fondos de los museos están llenos de sorpresas y, más a menudo de lo que podría parecer, sus responsables descubren de vez en cuando algunas joyas que habían pasado inadvertidas. Eso es precisamente lo que ha sucedido en fechas recientes en el McMaster Museum of Art, en Hamilton (Canadá), con una pintura al óleo creada en el siglo XVII.

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    Durante décadas, la pintura en cuestión, un retrato de un hombre de mediana edad, se había identificado como una obra del pintor flamenco Michael Sweerts, pero las investigaciones más recientes han desvelado que se trata en realidad una pintura creada por la artista británica Mary Beale.

    El “redescubrimiento” tiene una gran importancia, pues la figura de Beale resulta paradigmática en la Historia del Arte, al ser la primera artista profesional de Gran Bretaña, que desarrolló su labor como retratista en la segunda mitad del siglo XVII. Tras los estudios realizados por

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  • La policía alemana recupera las estatuas ecuestres de Hitler

    El 'führer' encargó las obras para decorar la Nueva Cancillería

    Las estatuas ecuestres recuperadas por la policía alemana. REUTERS/Polizei/Handout via ReutersLas estatuas ecuestres recuperadas por la policía alemana. REUTERS/Polizei/Handout via Reuters

    Durante más de un cuarto de siglo, nadie supo del paradero de dos estatuas ecuestres que, en pleno nazismo, flanqueaban majestuosas la fachada de la Nueva Cancillería de Berlín. Pero el pasado miércoles, un grupo de la policía germana descubrió las obras –junto a otras piezas de gran valor–, en un almacén de Bad Duerkheim, en el estado occidental de Renania-Palatinado.

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    Las esculturas de bronce –dos caballos gemelos creados por el artista austriaco Josef Thorak– se encontraban en manos de un grupo organizado de ladrones de arte, cuyos miembros pedían en el mercado negro cuatro millones de euros por las piezas.

    En los años gloriosos del nazismo, Adolf Hitler encargó la creación de multitud de obras de arte –en su mayoría en bronce y mármol– con la intención de que decorasen su soñada Welthauptstadt Germania, la renovada Berlín que en su visión megalómana iba a convertirse en la capital del mundo. El diseñador de esta Germania

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  • La Trienal invade las calles de Brujas

    Arte y arquitectura contemporáneas se fusionan con el rico patrimonio histórico de la ciudad flamenca

    'Doing nothing doing', de Song Dong | © Javier García Blanco.'Doing nothing doing', de Song Dong | © Javier García Blanco.

    Con uno de los centros históricos más hermosos de toda Europa –declarado Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000–, Brujas es en la actualidad una fabulosa ciudad-museo en sí misma. Sus calles y plazas, como la del Ayuntamiento (Burg) o la plaza mayor (Markt), son un magnífico compendio de estilos arquitectónicos y sus museos, con el Groeninge a la cabeza, cuentan con una impresionante colección entre la que destacan las obras realizadas por los primitivos flamencos.

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    Ahora y durante varios meses –hasta el próximo 18 de octubre–, Brujas añade a este riquísimo patrimonio artístico y cultural una atractiva propuesta de arte y arquitectura contemporáneas de la mano de la Trienal que arrancó el pasado 20 de mayo y que parte de una sugerente premisa: ¿qué sucedería si la ciudad aumentara repentinamente su población hasta superar los cinco millones de habitantes?

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    Hoy en día, el centro histórico de la ciudad de Brujas –lo que sus vecinos

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  • Raquel Meller, la cupletista que encandiló a Sorolla y Romero de Torres

    Una estrella internacional que cautivó a los pintores de comienzos del siglo XX

    'La Bella Raquel' (1912), de Joaqu&iacute;n Sorolla | Cr&eacute;dito: Wikipedia.'La Bella Raquel' (1912), de Joaquín Sorolla | Crédito: Wikipedia.En el año 2010, el sonido del martillo de una subasta en la casa Bonhams cerró la puja por una pintura de Joaquín Sorolla en 250.000 euros. Una cifra modesta para el mercado del arte –aunque nada desdeñable–, para una obra menor del artista valenciano. La pintura, realizada en 1912, se titula ‘La Bella Raquel’ y representa a una hermosa y sonriente joven, tocada con un sombrero coronado de flores rojas.

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    Aquella bonita muchacha, de la que Sorolla no pudo evitar quedarse prendado –tal y como explicaban en su catálogo los expertos de la casa de subastas–, era la cupletista aragonesa Raquel Meller, que en aquellos años comenzaba a labrarse una merecida fama en los escenarios españoles, y que no tardaría en convertirse en una estrella de éxito internacional.

    Meller –cuyo verdadero nombre era Francisca Márques López– había nacido en 1888 en la localidad zaragozana de Tarazona, aunque años después se trasladó a Barcelona con su familia en busca

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  • Las obras inéditas que Andy Warhol dejó en un viejo ordenador

    El célebre artista pop creó decenas de imágenes usando un Amiga 1000

    En la fotografía, la imagen digital llamada &quot;Venus, 1985&quot; creada por Andy Warhol, cortesía del Museo de Andy Warhol. REUTERS/The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc./Handout via ReutersEn la fotografía, la imagen digital llamada "Venus, 1985" creada por Andy Warhol, cortesía del Museo de Andy Warhol. REUTERS/The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc./Handout via Reuters

    Vivimos en una era de desenfreno tecnológico. Teléfonos móviles, cámaras fotográficas, tablets, computadoras… Todo se renueva constantemente cada poco tiempo, convirtiendo equipos que eran muestras punteras de tecnología en objetos desfasados en apenas un par de años. Por lo general, nos limitamos a renovar nuestros equipos en cuanto nuestros bolsillos nos lo permiten, sin pensar en las consecuencias que esta imparable evolución tecnológica puede acarrear en nuestra vida diaria.

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    Pensemos en nuestras fotografías familiares, por ejemplo. En la época de la fotografía química –hasta hace poco más de diez años– guardábamos los negativos de cada carrete y, lo que es más importante, las fotos que revelábamos se guardaban con mimo en sus álbumes correspondientes, siempre dispuestas para recordar unas vacaciones, un cumpleaños o cualquier otro evento familiar. ¿Quién no tiene en casa –o en la de sus padres– fotos de hace 20, 30 o

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  • Chema Madoz, el fotógrafo poeta

    El singular mundo de un genio de las imágenes

    El fotógrafo Chema Madoz posa ante dos de sus obras en su exposición &quot;Chema Madoz 2008-2014. Las reglas de juego&quot;, que se presenta hoy en Madrid. EFEEl fotógrafo Chema Madoz posa ante dos de sus obras en su exposición "Chema Madoz 2008-2014. Las reglas de juego", que se presenta hoy en Madrid. EFE

    Lleva treinta años sorprendiéndonos y arrancando más de una sonrisa a través de sus fotografías, auténticas metáforas visuales en las que una variada selección de objetos cotidianos se combinan y reinventan para ofrecernos una visión insospechada de la realidad que nos rodea.

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    Fruto de ese trabajo, Chema Madoz (Madrid, 1958) se ha convertido, a través de sus fascinantes imágenes en blanco y negro capturadas con su inseparable Hasselblad, en uno de los fotógrafos más sorprendentes y valorados a nivel internacional de las últimas décadas.

    Madoz se formó como historiador del arte en la Universidad Complutense de Madrid y como fotógrafo en el Centro de Enseñanza de la Imagen de la capital. Sin embargo, su devoción absoluta por la fotografía arranca en 1985, fecha de su primera exposición individual en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid. En cualquier caso, será cinco años más tarde, en 1990, cuando su producción fotográfica

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  • Étienne Dinet, el artista que se enamoró de Argelia

    El pintor de las arenas del Sáhara

    'El encantador de serpientes', de &Eacute;tienne Dinet | Cr&eacute;dito: Wikipedia.'El encantador de serpientes', de Étienne Dinet | Crédito: Wikipedia.

    A menudo, el destino se disfraza de viaje para cambiar nuestras vidas. En el caso del pintor francés Alphonse-Étienne Dinet, la fortuna le esperaba en el norte de África, cuando en el año 1884 se embarcó en un viaje rumbo a Argelia acompañando a un grupo de entomólogos.

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    El impacto que el país del Magreb causó en Dinet fue tan grande, que aquellas tierras y sus gentes quedaron grabadas a fuego en su corazón, hasta el punto de que les dedicaría el resto de su vida y su carrera, hasta su muerte en 1929.

    Étienne Dinet nació en 1861 en París, en el seno de una familia acomodada, pues su padre ejercía de juez en la ciudad. Fue en la ciudad del Sena donde se formó artísticamente, primero estudiando en la Escuela de Bellas Artes, y más tarde en el taller de Galland (donde estudió pintura y anatomía), y en la Académie Julian.

    En poco tiempo, Dinet consiguió labrarse un nombre en el panorama artístico parisino, consiguiendo un éxito de

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  • La estatua perdida de Adriaen De Vries, el "Miguel Ángel" holandés

    Un genio olvidado por la Historia del Arte

    Detalle de 'Atlas', escultura de Adriaen de Vries | Cr&eacute;dito: Rijksmuseum.Detalle de 'Atlas', escultura de Adriaen de Vries | Crédito: Rijksmuseum.

    Durante su vida, a finales del siglo XVI y comienzos del XVII, el holandés Adriaen De Vries se convirtió en uno de los escultores más sobresalientes del primer Barroco, célebre por sus piezas en bronce realizadas para los más exquisitos y adinerados clientes de toda Europa, príncipes, reyes y emperadores incluidos.

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    Aquella fama, sin embargo, se fue desvaneciendo con el paso del tiempo, y hasta fechas muy recientes, su figura quedó olvidada para la mayor parte de los historiadores del arte. Una omisión imperdonable a la que, por suerte, se puso fin con la realización de una exposición itinerante que, entre los años 1998 y 2000, recorrió las galerías del Rijksmuseum de Ámsterdam, el Nationalmuseum de Estocolmo o el J. Paul Getty Museum de Los Ángeles.

    Pese a la recuperación de su figura, el largo “ostracismo” en el que había estado el artista propició que algunas obras de Adriaen De Vries cayesen en el olvido, permaneciendo sin atribuir

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  • Joseph Wright of Derby, un pintor fascinado por la ciencia

    El artista que triunfó en la edad de la Ilustración

    'Experimento con un pájaro en una bomba de aire' (1768) | Crédito: Wikipedia.'Experimento con un pájaro en una bomba de aire' (1768) | Crédito: Wikipedia.

    En la primera mitad del siglo XVIII, Derby era una pequeña y tranquila localidad del centro de Inglaterra que estaba en las antípodas de la populosa y agitada Londres. Pocos años más tarde, sin embargo, Derby se convertiría en el epicentro de la Revolución Industrial en el Reino Unido, y uno de sus vecinos, Joseph Wright, se revelaría como uno de los pintores más sobresalientes de la Inglaterra de aquella centuria.

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    Wright nació en 1734, y antes de llegar a la adolescencia ya había dado muestras de poseer una mente inquieta, pues no sólo le apasionaban el dibujo y la pintura, sino que se pasaba horas y horas contemplando a los artesanos de Derby y a sus herramientas para después imitarles en su hogar.

    Su interés por el arte le llevó a trasladarse a Londres a los 17 años y allí, en la ciudad del Támesis, comenzó a estudiar dibujo y pintura junto al artista londinense Thomas Hudson, un exitoso pintor de retratos de la

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  • Volcanes: la fascinación del arte por las fuerzas de la naturaleza

    Los artistas que inmortalizaron las erupciones del Vesubio

    'Erupci&oacute;n del Vesubio', por Jacob Philipp Hackert | Cr&eacute;dito: Wikipedia.'Erupción del Vesubio', por Jacob Philipp Hackert | Crédito: Wikipedia.

    La reciente erupción del volcánCalbuco, en el sur de Chile, ha causado un enorme interés y fascinación en todo el mundo gracias a las espectaculares imágenes que, difundidas a través de redes sociales y medios de comunicación, nos han mostrado el temible y amenazador aspecto de una de las más devastadoras y poderosas fuerzas de la naturaleza.

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    Estas instantáneas, en las que a menudo se mezclan la hermosa aunque intimidatoria presencia de la columna eruptiva con los rayos que se desatan en su interior, producen en los espectadores una mezcla de fascinación y temor. Dos sensaciones que, siglos atrás, también fueron sentidas por los espectadores de las obras de arte que plasmaron otras erupciones en distintos puntos del planeta.

    No en vano, durante ciertas épocas –especialmente en el siglo XVIII– el sobrecogedor espectáculo de las erupciones volcánicas atrajo la atención de numerosos pintores, que ejercieron como cronistas destacados de

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