¿Y si construimos una supercomputadora en La Luna?

Ouliang Chang está estudiando para obtener la graduación en la Universidad del Sur de California y según veo, no es un hombre que se deje asustar por las adversidades. De hecho se considera un geek de las supercomputadoras.

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En una reciente conferencia sobre el espacio en Pasadena, California, Chang propuso a los asistentes enterrar una máquina enorme en un oscuro y profundo cráter de la cara oculta de La Luna.

La energía necesaria para poner en marcha y mantener en operación a una máquina de esas características se obtendría de generadores nucleares. ¿Cuál sería su función? Descongestionar la Red del Espacio Profundo que la NASA emplea para comunicarse con sus sondas espaciales.

Esta red, que consta de 13 antenas gigantes localizadas en Estados Unidos, España (Robledo de Chavela, Madrid) y Australia, está a punto de quedarse obsoleta. De ahí la idea de Chang.

A pesar de que la propuesta parece novedosa, investigadores de la empresa Space Systems Loral describieron ya en 2004 lo que ellos llamaban "caché de datos lunar", que no era más que una copia de seguridad extraterrestre que pudiera mantener operativos los negocios de las grandes corporaciones terrestres en caso de un ataque terrorista global.

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Pero volvamos a la idea de Chang. Este fanático de las computadoras imagina a su máquina enterrada cerca de uno de los polos lunares, allí donde las bajas temperaturas contribuirían a refrigerar el sistema informático. Además, la presencia de agua congelada facilitaría la construcción del circuito de refrigeración.

¿Cuánto costaría la idea? Desde luego nada barato. Teniendo en cuenta que poner un kilo de carga útil en la luna costaría en torno a los 100.000 dólares. Luego habría que añadir el coste de excavar y construir el centro de supercomputación sub-lunar, el sistema de refrigeración, la planta energética atómica, por no mencionar la base lunar que alojaría a los trabajadores.

Hablamos de una cifra que oscilaría en torno a los 10.000 o 20.000 millones de dólares.

Probablemente este mastodóntico plan no llegue a realizarse en un plazo corto de tiempo, pero el problema que trata de encarar es real. Los expertos creen que en pocas décadas el cuello de botella que supone la tecnología de la red de comunicaciones actual terminará por crear graves problemas.

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Como alternativa más realista para encarar el problema, la NASA se plantea crear redes de trabajo basadas en láser. El año que viene, científicos del MIT probarán por primera vez una red láser de 622 megabits por segundo que permitirá multiplicar por 5 la velocidad de comunicación entre la Tierra y la luna.

Me enteré leyendo New Scientist y Wired.

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