¿Pudo la vida soportar el impacto contra la Tierra?

Astronomía para terrícolas

Una de las más fundamentales e importantes cuestiones a las que se enfrenta el conocimiento del ser humano es determinar el origen de la vida. Charles Darwin ofreció una brillante solución para explicar cómo cambian y se adaptan las diferentes especies a lo largo del tiempo. Pero el mecanismo de la evolución no entra a dilucidar la gran pregunta, el instante previo, la chispa que convirtió la química en biología.

Actualmente sabemos que la vida se originó en algún momento hace 4.400 millones de años, pero el cómo y el dónde siguen siendo un misterio en el que multitud de científicos continúan trabajando.

Entre los diferentes pasos que componen el método científico, la mayor y más eficaz construcción de conocimiento que posee la humanidad, se encuentra el elaborar hipótesis a partir de las observaciones de la realidad. Con los datos y conocimientos que extraemos de la Naturaleza, los científicos ofrecen posibles explicaciones que después deben comprobarse con experimentos y laboratorios.

De todas las plausibles explicaciones e hipótesis que en estos momentos se barajan para explicar la emergencia de la vida, existe una llamada “Panspermia” que afirma que la vida se originó en algún lugar fuera de la Tierra y que viajó hasta nuestro planeta a bordo de meteoritos. En la actualidad esta idea de “lluvia de semillas de vida” caída desde el espacio es seguida por muchos investigadores que continúan estudiando las pruebas y fósiles que determinen su veracidad.

Tengo que añadir que desde un principio la hipótesis de la Panspermia se ha enfrentado a diversos contratiempos que poco a poco se están resolviendo de manera positiva. Por ejemplo, uno de los inconvenientes que más se le achacaban en sus comienzos era la posibilidad de supervivencia de la vida en las duras condiciones del espacio.

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Este problema se ha resuelto en los últimos años ya que numerosos estudios han demostrado que existe una amplia gama de microorganismos capaces de sobrevivir durante largos periodos de tiempo en el espacio. Es por esto que las misiones y vehículos Rover que enviamos a Marte son tan cuidadosamente esterilizados para no contaminar el planeta rojo con bacterias terrestres.

Los estudios han demostrado que la vida es capaz de sobrevivir a condiciones extremas y por tanto, el primer inconveniente de la teoría de la Panspermia se ha solucionado de forma afirmativa… la vida puede sobrevivir a un viaje espacial.

Sin embargo, aún quedaban cuestiones que zanjar porque, aunque existan microorganismos capaces de aguantar un duro viaje bajo esas condiciones…

¿Podrían sobrevivir al impacto con la Tierra?

Esta es la pregunta que acaba de responder un equipo de científicos de la Universidad de Kent durante la cuadragésimo cuarta Convención sobre Ciencia Lunar y Planetaria celebrada en Estados Unidos.

Y han resuelto la cuestión de la manera más expeditiva posible… Los científicos han tomado unas muestras congeladas del microalga unicelular Nannochloropsis oculata, muy frecuente en los fondos marinos, y utilizando pistolas de presión, las dispararon a altas velocidades sobre muestras de agua.

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Así pues los investigadores dispararon estas algas a velocidades similares a las que estarían sometidas si viajaran en un meteorito y reentraran en la atmósfera a 6.9 kilómetros por segundo, impactando sobre el océano, y analizaron los resultados.

Como podréis suponer muchas de estas algas fueron destruidas por el impacto, pero lo que demuestran estos experimentos es que una proporción de ellas sí sobrevivió al bombardeo, dispersándose sobre el agua y posteriormente creciendo y multiplicándose.

Es la respuesta a otro de los inconvenientes que se han achacado a la hipótesis de la Panspermia: La vida puede sobrevivir incrustada en meteoritos, viajar hacia la Tierra y resistir la reentrada y el impacto.

¿Significa esto que la Panspermia soluciona el origen de la vida?

Aquí debemos contestar, rotundamente, no.

Estos experimentos, y otros muchos que se están realizando, solo están demostrando que la panspermia es posible, pero no demuestran que ese sea el verdadero origen de la vida. Existen otras hipótesis que también son posibles y aún no sabemos cuál de ellas es la correcta.

Además, si finalmente pudiésemos demostrar que la vida llegó desde el espacio, eso no solucionaría la pregunta de su origen… la Panspermia es una teoría posible pero tiene un gran inconveniente: No contesta al cómo se originó la vida, tan solo traslada ese problema a otro lugar del Universo.

En definitiva sabríamos la mitad del problema, conoceríamos el dónde se originó… pero el mecanismo de cómo la materia inerte pasó a ser viviente seguiría esperando una respuesta.

[Si te ha interesado este post puedes seguir leyendo más cosas interesantes sobre la panspermia en el artículo titulado: ¿Y si nosotros somos los marcianos?]

Referencias científicas:

M. C. Price, M. J. Burchell, M. J. Cole “Survival of Nannochloropsis Phytoplankton in Hypervelocity Impact Events up to Velocities of 4 Km/s” 44th Lunar and Planetary Science Conference.