Primer intento real de desviar la trayectoria de un asteroide

Astronomía para terrícolas
Recreación artística de la misión ESA

 

Si todo marcha como está previsto, el año 2020 será testigo del primer intento de desviar un asteroide de su trayectoria, mediante el impacto directo de una sonda contra su superficie. La misión lleva el operístico nombre de AIDA (Asteroid Impact and Deflection Assessment misión)y se trata de una colaboración entre las dos grandes Agencias espaciales ESA y NASA. Estamos, por fin, ante el primer acercamiento a un tema que tarde o temprano debemos afrontar: la defensa contra cuerpos potencialmente peligrosos para la Tierra.

Cada día nuestro planeta recibe el impacto de más de 100 toneladas de “escombros” espaciales, pequeños objetos que no representan graves problemas puesto que se vaporizan en la atmósfera durante su entrada. Sin embargo, nuestra atmósfera, ese escudo natural para metralla de bajo calibre, no puede hacer nada contra los cuerpos de grandes dimensiones por lo que necesitamos dos elementos fundamentales: Un buen sistema de detección temprana y un plan eficiente para protegernos de los cuerpos en rumbo de colisión.

Poco a poco se van dando pasos en la dirección correcta, como por ejemplo el año pasado cuando el Telescopio espacial WISE (dedicado al estudio en infrarrojo de regiones lejanas del Universo) fue reconvertido en NEOWISE con el objetivo de detectar objetos cercanos a la Tierra. Los primeros resultados del telescopio son inquietantes: En solo un año de trabajo, NEOWISE descubrió 40 nuevos objetos que no conocíamos, de los cuales ocho son potencialmente peligrosos.

Pero mientras esperamos (quizás en vano) a que las Agencias cuenten con más presupuesto con el que reforzar esta búsqueda y detección de amenazas potenciales, también es necesario ir planteando el siguiente paso: ¿Qué hacer cuando encontremos un asteroide en rumbo de colisión?

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En esta sección de astronomía de Yahoo hemos repasado algunas de las propuestas que han ido surgiendo en esta difícil materia. La mayoría no pasarán de simples diseños y proyectos que terminarán en el cajón olvidado de algún ingeniero, sin embargo, existen algunas misiones que sí continúan su marcha y que podrían acercarnos a nuestro objetivo de contar con un sistema efectivo para desviar un asteroide peligroso.

 

Recreación artística de AIDA junto a los dos asteroides

Una de las más realistas es AIDA, una misión de bajo coste cuyas siglas dejan bastante claro su objetivo: Evaluación de Desvío de Impactos de Asteroide, es decir, una misión para saber qué consecuencias tiene el impacto de una sonda contra un asteroide y medir de esta manera la desviación conseguida y la energía que necesitamos para desviar otros de diferentes tamaños.

El banco de pruebas elegido atiende al nombre de Didymos, y es un asteroide de 800 metros de largo con una particularidad: Tiene un pequeño acompañante, de unos 170 metros, denominado “Didymoon” que viaja junto a él a modo de satélite. Es por tanto un sistema doble formado por dos asteroides, Didymos y Didymoon, que resulta muy apetecible para el estudio en directo de las consecuencias de un impacto.

El blanco elegido para el impacto es esa pequeña luna (Didymoon) y si finalmente la misión AIDA se lanza en 2020, conseguiría alcanzarlo en el año 2022.

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AIDA tendrá una misión doble y transportará dos naves espaciales denominadas con las siglas de AIM (Asteroid Impact Monotoring) y DART (Double Asteroid Redirection Test). Un proyecto que podríamos resumir en: Estudiar, monitorizar, golpear y analizar el impacto y sus consecuencias.

 

Infografía de los elementos de la misión AIDA + AIM + DART

En líneas generales la misión contará con las siguientes etapas: En 2020 se lanzará desde la Guayana Francesa, contendrá dos sondas principales y tras algo más de 18 meses de viaje la misión alcanzará los dos asteroides. En ese momento comenzará el trabajo de la nave AIM que estudiará la “luna” Didymoon mediante dos instrumentos ópticos (en espectro visible y en infrarrojo) realizando un mapa detallado de su superficie con una resolución de un metro por pixel.

Este estudio y mapeo superficial irá acompañado también de un aterrizaje en el asteroide. AIM lanzará una pequeña sonda de poco más de 10 kilogramos (Mascot-2) que se posará en Didymoon y enviará más información desde la propia superficie.

El siguiente movimiento llegará de la mano de dos CubeSats que serán desplegados desde el interior de la sonda AIM y que proporcionarán la triangulación necesaria para completar el estudio del asteroide así como el envío de información a la Tierra.

 

Recreación del impacto de DART sobre el asteroide

Llegará entonces el turno de DART y su esperado impacto. La sonda AIM se retirará a posiciones más seguras (a unos 100 kilómetros de distancia) y continuará vigilando todo lo que ocurra con la colisión mientras la nave DART enfila su objetivo, acelera y finalmente impacta contra Didymoon.

Todo el proceso será registrado por AIM y sus dos CubeSats y será enviado con gran resolución a los centros de control en Tierra. Además DART llevará consigo una cámara similar a LORRI que tan buenos resultados ha obtenido en la New Horizons, grabando todo el proceso hasta solo 20 centímetros de distancia del impacto final.

Si tenéis unos minutos os aconsejo que no os perdáis el magnífico video que ESA ha lanzado para explicar toda la misión… Si todo sale bien, será una misión espectacular:

Como curiosidad final podemos citar que ESA ha incluido a varios proyectos españoles entre los preseleccionados para colaborar en esta misión: Por un lado la Universidad de Vigo que está trabajando en el desarrollo de uno de los dos CubeSats, concretamente en el DustCube, que se situará a una distancia de entre 2 y 4 kilómetros del asteroide y se encargará de analizar los fragmentos de polvo y rocas que se desprendan tras la colisión.

Por otra parte, el Instituto de Ciencias del Espacio (IEEC-CSIC) con el proyecto PALS (Payload of Advanced Little Satellites) que incluye dos nanosatélites que obtendrían datos de la magnetización del asteroide, imágenes de alta resolución y un estudio de la composición química y temperatura alcanzada por las substancias que se desprenderían como consecuencia del impacto.

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Referencias científicas y más información:

ESA: The Asteroid Impact & Deflection Assessment (AIDA) |The Asteroid Impact Mission (AIM) | AIDA Workshop 2014