Naves remolcadoras para limpiar la chatarra espacial

En la actualidad se estima que existen más de 50.000 objetos inútiles en órbita baja alrededor de la Tierra. Su tamaño varía desde restos de satélites ya en desuso o etapas completas de cohetes, hasta fragmentos de apenas unos centímetros de diámetro.

Para que os hagáis una idea del panorama general os diré que solamente un 7% de los objetos que orbitan nuestro planeta se encuentran en estado operativo… el resto, es basura espacial.

Nos encontramos ante un problema que, según numerosos científicos, podría hacer imposible cualquier misión espacial en tan solo unas décadas.

Y la cuestión no es fácil de solucionar puesto que, aunque los objetos situados por debajo de 600 kilómetros terminan desintegrándose al entrar en contacto con nuestra atmósfera en algunos años, existe una gran cantidad de basura que se encuentra por encima de los 800 kilómetros de altura y que necesitarán décadas o incluso siglos en caer.

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Desde hace ya muchos años se está buscando alguna solución viable al problema de la chatarra espacial y durante este tiempo han surgido las más diversas opciones.

El proyecto alemán: DEOS

Tras las siglas DEOS (Deutsche Orbitale Servicing Mission), podemos encontrar un prototipo de satélite útil para casi todo. Esta pequeña nave de reducidas dimensiones es capaz de capturar otros satélites ya en desuso o estropeados y repararlos, cargarlos de combustible o incluso remolcarlos y cambiarlos de órbita en caso de que fuese necesario.

Los alemanes tienen pensado realizar una prueba en el año 2018 que consistiría en el lanzamiento de un satélite DEOS y otro satélite que simulará ser un vehículo espacial en desuso para comprobar la eficacia de este proyecto.

El proyecto francés: X-OTV

Los galos también aportan sus propias ideas con el programa X-OTV en el que están desarrollando las tecnologías necesarias para capturar y deorbitar satélites fuera de servicio mediante un brazo robótico. Sus planes de futuro pasan por realizar una misión para retirar algún satélite real como el Envista o alguna etapa de cohetes como el Ariane.

El proyecto canadiense: SIS

Lo interesante de este Space Infrastructure Servicing es que parte de una empresa privada de Canada llamada MacDonald Dettwiler y, aunque no se trata de retirada de chatarra espacial en sentido estricto, el proyecto podría ayudar a recuperar muchos satélites que actualmente están fuera de servicio mediante la recarga de combustible en el espacio.

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Se trataría de una sonda capaz de reabastecer de combustible a objetos en órbitas geoestacionarias, es decir, satélites que se encuentran a 36.000 kilómetros de la Tierra.

El proyecto ruso: Flagman

Es probablemente la misión más viable de todas las que hemos visto hasta ahora. La está llevando a cabo la empresa rusa NPO Lávochkin y pretende usar una plataforma multiuso (Flagman) para acoplarse con satélites en casi cualquier órbita, realizar una inspección sobre los posibles problemas y averías que sufre el vehículo y finalmente repararlos o deorbitarlos.

Como podéis comprobar ideas no faltan para solucionar el problema de la chatarra espacial, el problema (como casi siempre) es el elevado coste de estos programas y sobre todo quién es el encargado de asumir el precio de limpiar nuestro espacio.

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Además, si queréis saber más sobre todos estos programas espaciales de limpieza os recomendamos visitar la web del astrofísico del IAC Daniel Marín en la que hace un detallado repaso de las características de todos ellos.

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