La sonda Dawn de la NASA alcanza la órbita científica de Ceres

Astronomía para terrícolas
Representación artística de la sonda Dawn alcanzando Ceres. (Crédito; NASA).

Lanzada el 27 de noviembre de 2007, la sonda espacial Dawn es el primer objeto diseñado para orbitar a dos planetas enanos. Con el primero, Vesta, ya ha cumplió su parte (lo exploró entre julio de 2011 y septiembre de 2012). Ahora, Dawn acaba de llegar a la órbita del otro planeta enano del cinturón de asteroides, su destino final: Ceres. Este cuerpo ha despertado el interés de científicos y aficionados recientemente, a causa de sus extrañas manchas blancas. La solución al misterio podría estar más cerca ahora que Dawn he entrado en la órbita de Ceres.

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Dawb captó esta imagen del polo norte de Ceres el 14 de abril de 2015, cuando se encontraba a 22.500 kilómetros sobre ella. (Crédito: Space.com).

El pasado 23 de abril de 2015 la sonda Dawn alcanzó su primera órbita científica, iniciando un descenso en espiral sobre Ceres que finalizó a una altitud de 13.500 kilómetros, según informaron funcionarios de la NASA. Según lo planeado, todo salió perfecto, pero en realidad hubo un poco de suspense y drama, ya que en el momento de alcanzar su objetivo, hubo un retardo en las comunicaciones tras el cual la sonda entró en "modo de seguridad". Afortunadamente los controladores pudieron solucionarlo y Dawn volvió rápidamente a su modo operativo.

Tras su trabajo en Vesta (que tiene 530 kilómetros de diámetro) Dawn acaba de llegar a Ceres, que con un diámetro de 950 kilómetros es el mayor de los cuerpos del cinturón principal de asteroides, situado entre las órbitas de Marte y Júpiter.

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Se cree que tanto Vesta como Ceres son protoplanetas que han sobrevivido intactos al proceso de acreción que formó los cuatro planetas rocosos interiores de nuestro sistema solar. Por ello, los científicos creen que estudiar estos planetas enanos nos ayudará a comprender como eran los cuerpos que terminaron formando la Tierra, tras sucesivos impactos entre sí.

A partir de ahora, la sonda de la NASA se dedicará a cartografiar con todo detalle la superficie de Ceres, intentando determinar su composición. Y obviamente, ya que está allí, investigará alguno de los rasgos más misteriosos del planeta enano: las plumas de agua que son lanzadas al espacio y los extraños puntos brillantes que se aprecian en su superficie. Para ello efectuará una serie de órbitas de aproximación, que le llevarán a situarse a apenas 375 kilómetros de la superficie de Ceres.

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Me enteré leyendo Space.com.