¿Está la NASA realmente preparada para “encapsular” un asteroide?

Astronomía para terrícolas

El año pasado, y tras el susto que nos dio el bólido de Cheliabinsk, la Agencia Espacial Norteamericana organizó una Conferencia para la Defensa Planetaria. En aquella reunión hizo pública una de las más sorprendentes misiones que los responsables de la Agencia han planeado jamás: Capturar un asteroide y trasladarlo de manera automática hasta ponerlo en órbita lunar.

La idea, por supuesto, lleva rondando desde hace ya algunas décadas por el ideario popular, por la literatura y el cine de ciencia ficción y, cómo no, por las cabezas de algunos ingenieros de la NASA.

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Incluso este mismo verano está prevista la llegada de la Sonda Rosetta al Cometa 67P/Churiumov-Guerasimenko, que lanzará un módulo de aterrizaje capaz de posarse sobre el cuerpo rocoso y analizar su superficie.

Rosetta fue lanzada en 2004 y ahora, diez años después, ya está lista para encontrarse y aterrizar en el cometa en pleno espacio… Así pues, parece que la tecnología necesaria para abordar con éxito una misión de captura de un pequeño asteroide ya está lista.

Entonces, ¿podríamos decir que estamos en disposición de alcanzar el objetivo planteado en la Conferencia planetaria de 2013?... Bueno, no tan rápido.

En primer lugar deberíamos echarle un vistazo a la misión antes de lanzar las campanas al vuelo. El Plan lleva por nombre ARM (Asteroid Retrieval Mission), y consiste en una sonda equipada con una especie de bolsa para encapsular el asteroide y moverlo hacia una órbita segura alrededor de la Luna.

El proyecto, como podemos ver en este genial video de la propia NASA, es cuanto menos, sorprendente...

ARM tendría una duración similar a la de Rosetta, es decir aproximadamente unos diez años, dentro de los cuales entraría el despegue, el encuentro con el asteroide, el propio procedimiento de “embolsamiento” del mismo y el retorno a la órbita lunar.

Suena complicado pero, como decimos, la tecnología necesaria para llevar a cabo esta captura asteroidal no es el mayor inconveniente… los problemas son otros.

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El principal obstáculo es, como os podéis imaginar, el dinero… Actualmente, y después de un nuevo recorte en sus presupuestos, la NASA cuenta con unos 17.000 millones de dólares anuales y está misión (sin contar con el plan posterior de enviar astronautas al propio asteroide) rondaría los 3.000 millones… una cifra inalcanzable para las actuales arcas de la NASA, salvo que el Congreso en los próximos años dedicara una partida exclusiva para esta misión, algo que está muy lejos de ser realidad puesto que la Administración actual no parece muy interesada en el espacio.

Es más, en los últimos días hemos asistido a una serie de comunicados muy negativos para la exploración espacial ya que suponen la cancelación de varios proyectos (como el telescopio SOFIA, el Rover Opportunity o la Sonda Lunar Reconnaissance Orbiter –LRO– que se ha quedado sin presupuesto y será estrellada contra la Luna el año que viene) y numerosos retrasos de su sistema de lanzamiento SLS hasta el año 2024 o del propio Telescopio Espacial WEBB.

Ante este sombrío panorama económico, la idea de iniciar un programa tan complejo y caro como el ARM no parece muy viable en estos momentos.

Una pena puesto que esta misión significaría la primera vez que el ser humano estaría en disposición de desviar la trayectoria natural de un asteroide, algo que, como podéis imaginar, nos interesa mucho como especie…

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Referencias científicas:

Daniel D. Mazanek, John R. Brophy, Raymond G. Merrill “Asteroid Retrieval Mission Concept – Trailblazing Our Future in Space and Helping to Protect Us from Earth Impactors” NASA Planetary Defense Conference 2013