Desvelando los secretos de la gran mancha blanca de Saturno

Cuando el ser humano observa científicamente el Universo lo primero que le llama la atención son sus dimensiones. No es necesario salir de nuestro vecindario más cercano, para darnos cuenta de que todo es enorme. Las distancias, los tamaños, las temperaturas… En nuestro propio Sistema Solar todo es colosal: Planetas gigantes, cientos y cientos de lunas y satélites, incluso la meteorología es abrumadora.

Quizá la más célebre sea la gran Tormenta de Júpiter que posee vientos de más de 400 km/h y que sería capaz de albergar algo más de dos Tierras. Sin embargo, existen muchos otros fenómenos atmosféricos aún más curiosos.

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Y seguramente la tormenta más sorprendente e interesante de nuestro Sistema Solar se encuentra en Saturno y desde hace siglos mantiene fascinados a los astrónomos que han tenido la suerte de observarla y estudiarla. Se trata de la Gran Mancha Blanca y el primer registro escrito que se conserva de ella data de 1876.

Desde entonces y cada año de Saturno, unos 30 años terrestres, se forma en el hemisferio norte una gigantesca tormenta que se extiende por la parte superior del planeta.

Ahora, en esta misma semana, un grupo de científicos españoles ha conseguido indagar y desvelar en el apartado Geosciences de la prestigiosa Nature, algunos de los misterios de esta gran tormenta reproduciendo su comportamiento mediante modelos numéricos y computacionales.

El astrofísico del grupo de Ciencias Planetarias de la UPV/EHU, Santiago Pérez-Hoyos ofrece en Mapping Ignorance un estupendo ejemplo de cómo esta Gran Mancha Blanca se apodera de Saturno en apenas unas semanas:

Imagina que en tu ciudad, en plena primavera, aparece una pequeña nube blanca. Al principio no parece gran cosa pero de repente, la nube comienza a crecer y a crecer convirtiéndose en una tormenta… en cuestión de días la tormenta es ya un huracán que sigue aumentando de tamaño hasta cubrir océanos y continentes. Finalmente, la tormenta se estira tanto que la cabeza que alcanza a la cola, uniéndose y formando una enorme franja que da la vuelta a todo el planeta.

Pues bien, como podéis observar en las tomas de la imagen superior, captadas por la Sonda Cassini en el intervalo que va desde diciembre de 2010 hasta agosto del 2011, eso es precisamente lo que ocurre en Saturno cada 30 años… alucinante, ¿verdad?

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Pero Cassini no solo tiene magníficos instrumentos para fotografiar sino que la Sonda también va equipada con equipo capaz de detectar otros tipos de ondas que han detectado intensas descargas electrostáticas provocadas por espectaculares rayos y relámpagos procedentes de la Gran Mancha Blanca.

En la parte delantera del frente tormentoso los vientos se desplazan a velocidades de más de 500 km/h y su expansión por toda la banda superior del planeta se completa en apenas unos meses.

Los científicos españoles han analizado con todo detalle el frente de la tormenta y han conseguido realizar modelos de comportamiento tan minuciosos y precisos que es difícil distinguir cuál de ellos es la tormenta real de Saturno y cual pertenece a la simulación por ordenador.

Por supuesto, y paralelamente, el conocer la dinámica y el funcionamiento de Supertormentas como la de Saturno siempre es un buen paso para comprender el comportamiento de nuestros huracanes y ciclones aquí en la Tierra.

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Referencias:

E. García-Melendo, R. Hueso, A. Sánchez-Lavega, J. Legarreta, T. del Río-Gaztelurrutia, S. Pérez-Hoyos and J.F. Sanz-Requena 2013. Atmospheric dynamics of Saturn’s 2010 giant storm. Nature Geosciences. | DOI:10.1038/ngeo1860

Mapping Ignorance, Santiago Pérez-Hoyos “Saturn’s extreme weather in the computer” 24 Junio 2013