"El Telescopio espacial Webb no puede tener ni un solo fallo"

Astronomía para terrícolas
Recreación del Telescopio James Webb

En 2018 deberá despegar mediante un cohete europeo el observatorio espacial más grande que haya concebido el hombre, conocido como James Webb. Pero el lanzamiento sólo será el primer paso de una misión tremendamente arriesgada y compleja. Porque, a diferencia de otros telescopios espaciales, el James Webb no estará situado en órbita terrestre, sino que deberá otear el firmamento desde un punto situado a un millón y medio de kilómetros de la Tierra. Y eso no es todo. El telescopio se lanzará plegado y una vez en su destino deberá abrirse poco a poco como de si un origami cósmico se tratase.

El James Webb será el mayor telescopio espacial jamás lanzado. Su espejo principal tendrá un diámetro de 6,5 metros, un tamaño enorme si lo comparamos con los 2,4 metros del telescopio espacial Hubble. No obstante, no sería correcto considerarlo el sucesor del Hubble, puesto que el James Webb verá el cielo en la región del infrarrojo, una zona del espectro que no podemos observar desde la Tierra por culpa del vapor de agua presente en la atmósfera.

Gracias a su enorme tamaño y a su capacidad para ver en el infrarrojo, el James Webb promete revolucionar todas las ramas de la astrofísica. Será capaz de ver el brillo residual de las primeras estrellas, observar la formación de las primeras galaxias o regiones de formación estelar en la Vía Láctea. Y si eso no te parece impresionante, también podrá analizar directamente la composición de las atmósferas de un gran número de exoplanetas.

Durante los días que ha durado el festival Starmus hemos tenido la oportunidad de charlar con John Mather, Premio Nobel de Física en 2006 por sus trabajos con COBE y sobre todo, actual director del Telescopio James Webb.

 

John Mather en el festival Starmus 2014

Mather, el responsable de la misión, es consciente de las dificultades técnicas a las que se enfrenta el telescopio. Y es que la NASA se juega mucho con el James Webb.

No en vano, si algo falla será imposible enviar una nave -tripulada o no- a repararlo como en el caso del Hubble. Porque, con el fin de reducir costes, el James Webb no tendrá capacidad de ser reparado en órbita.

"No podemos tener errores. Si algo falla, el telescopio no está preparado para una misión de reparación y además estará demasiado lejos para una misión de rescate. Hay que acertar a la primera..."

Obviamente, huelga decir que no estamos de un proyecto espacial cualquiera. Originalmente el presupuesto del James Webb no debía superar los mil millones de dólares, pero ya ronda los 8800 millones. Y sigue subiendo. El James Webb se ha convertido en un auténtico agujero negro presupuestario que ha obligado a la cancelación o retraso de otras misiones astronómicas de la NASA.

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De hecho, su precio es tan alto que ha puesto en peligro el lanzamiento del observatorio WFIRST-AFTA previsto para la próxima década, un telescopio espacial que destinado a desentrañar los misterios de la materia y la energía oscuras.

 

Recientemente, los militares estadounidenses regalaron a la NASA dos telescopios con espejos de 2,4 metros procedentes de un programa secreto de satélites espías. La NASA está intentando usar al menos uno de estos telescopios en el WFIRST-AFTA, pero el presupuesto de la división de astrofísica se encuentra tan mermado por culpa del James Webb que es posible que la NASA se vea obligada a rechazar el regalo del Pentágono. Y, en todo caso, el segundo telescopio deberá permanecer en tierra por falta de fondos.

Cuando le preguntamos por su alto coste, John Mather nos recuerda que ocurrió lo mismo con el Telescopio Hubble.

"En los tiempos del Hubble mucha gente comenzó a criticarlo por rebasar el presupuesto y cuando se tuvo que reparar, muchos críticos alzaron su voz. Sin embargo, aquí estamos y todos sabemos lo que ha supuesto el Hubble para nuestro conocimiento del Universo... En 2018 el James Webb abrirá una nueva ventana a la humanidad, una ventana a través de la cual seremos capaces de ver el origen del Universo".

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Agradecemos al astrofísico y divulgador Daniel Marín (Eureka Blog) el habernos acompañado durante el evento Starmus ayudándonos en las entrevistas y redacción de artículos sobre Stephen Hawking o Alexei Leonov.