Arte secreto

Cada 21 de marzo se produce el ‘Milagro de la Luz’

El capitel de la Anunciación, en San Juan de Ortega | Crédito: Diputación de Burgos.Cada 21 de marzo un singular fenómeno luminoso tiene lugar en la iglesia románica de San Juan de Ortega (Burgos). Sobre las seis de la tarde (las cinco hora solar), un haz de luz penetra en el templo e incide de forma exacta sobre un capitel situado en el arco de ingreso a la capilla norte.

El hecho no tendría nada de especial de no ser porque el capitel iluminado está representando la escena de la Anunciación, con la Virgen María recibiendo el anuncio por parte del ángel de su concepción milagrosa.

El hecho es calificado en numerosos textos y guías como "el milagro de la luz", y no es para menos, teniendo en cuenta que coincidiendo con el equinoccio de primavera se celebra, precisamente, la fiesta de la Anunciación (25 de marzo).

Es evidente que el singular espectáculo (que se repite en el equinoccio de otoño, el 22 de septiembre, a las seis de la tarde hora solar) fue buscado de forma intencional por los maestros constructores medievales.

El haz de luz ilumina el vientre de la Virgen María, rememorando cada año que en aquella fecha —según la tradición cristiana— se produjo el anuncio de la milagrosa concepción. De este modo, el Espíritu Santo estaría representado mediante la luz divina.

Aunque espectacular, lo cierto es que no es el único ejemplo de este tipo que se conoce. Hay muchos otros ejemplos similares —no siempre registrados en los equinoccios y con otros significados— repartidos en distintos puntos de la geografía europea.

En la también románica iglesia de Santa Marta de Tera, en Zamora, el 21 de marzo también tiene lugar un fenómeno similar (si el tiempo lo permite).

En este caso, el espectáculo luminoso se produce sobre las nueve de la mañana (las ocho hora solar), cuando un "rayo" de luz penetra por el óculo del ábside, iluminando un capitel que se encuentra a la izquierda de la cabecera.

Dicho capitel representa a la llamada "alma justa" o a Cristo resucitado, por lo que en este caso el milagro de la luz es una evocación de la resurrección. Curiosamente, durante buena parte de la Edad Media existió una tradición que relacionaba las fechas del equinoccio con el verdadero momento del nacimiento de Cristo, de su muerte, y del nacimiento de Adán.

Fuera de España, este tipo de espectáculos de luz que mezclan arte, religión y astronomía, tuvieron un magnífico exponente en la célebre capilla Scrovegni (Padua), decorada por el pintor italiano Giotto.

Cristo del Juicio Final en la capilla Scrovegni | Crédito: Wikipedia.Allí, durante siglos, cada 25 de marzo (fecha de consagración de la capilla) un haz de luz penetraba hasta impactar sobre la aureola divina que rodea la cabeza de Cristo en la escena del Juicio Final, aumentando su aspecto sobrenatural.

Este curioso detalle pasó desapercibido durante muchos años, pues el estado de la capilla había ocultado el fenómeno, hasta que los investigadores descubrieron el singular "montaje" durante una restauración en 2002.

Para aumentar el efecto dramático, parece ser que Giotto incluyó en los muros tres espejos que reflejaban la luz, potenciando el soberbio espectáculo.

Los anteriores son solo tres ejemplos vinculados con el equinoccio de primavera, pero hay muchos más, relacionados con otras fechas del calendario cristiano, que veremos en su momento.

Por supuesto, los constructores medievales no fueron los únicos en elaborar este tipo de "juegos" místico-arquitectónicos. Como también tendremos oportunidad de ver en otras ocasiones, egipcios y romanos —entre otros—, fueron auténticos maestros a la hora de crear estos singulares "milagros de la luz".