Los científicos parecen haber encontrado por fin la llave para dejar de fumar con facilidad

Apuntes de Naturaleza

La gran mayoría de los fumadores hemos intentado dejar el hábito en algún momento. Y muchos no lo hemos conseguido, y hemos recaído. Entre aquellos que utilizan tratamientos sustitutivos – es decir, algo más que la fuerza de voluntad – entre el 80-90% recaemos. Ahora, en un artículo recién publicado, proponen un método que acabaría con esto.

La idea es muy simple. Las recaídas tienen lugar por una razón bastante simple: en el momento en que fumas un cigarrillo, recibes una dosis de nicotina que te quita “el mono”. Es decir, percibes una “recompensa” química. Te sientes más a gusto, vaya. Es lo que tienen las adicciones.

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Así que la solución pasaría por evitar esa “recompensa”. ¿Cómo? Consiguiendo que la nicotina no llegue al cerebro. De esta manera fumar sólo trae la parte negativa, y no la “positiva” de paliar la adicción.

Sencillo de entender. Y de decir. Pero hasta ahora no se había dado con la sustancia “mágica” que bloquease la nicotina, la sustancia a la que somos adictos los fumadores.

Aunque ya no es así, al menos no del todo. Un equipo de investigación ha dado con una sustancia que resulta bastante prometedora en este sentido. Se trata de una vieja conocida, una enzima denominada NicA2, que se encarga de metabolizar y dejar “inservible” la nicotina.

Esta enzima la producen unas bacterias, Pseudomonas putida, que se encontraron por primera vez en campos de cultivo de tabaco. Estos microorganismos se alimentan en exclusiva de nicotina, gracias a la NicA2 que se encarga de degradarla.

Claro, que una cosa es que exista la enzima, y otra que se pueda usar como medicamento. De momento, las pruebas son prometedoras. Después de manipular la enzima, proceso que resulta necesario para evitar alergias y reacciones adversas, el tiempo que dura la nicotina es mucho menor.

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La prueba se ha realizado en suero sanguíneo de ratón, al que se sumó la cantidad de nicotina que contiene un cigarrillo. Normalmente, el tiempo de vida medio – el lapso de tiempo necesario para que la mitad de una sustancia desaparezca – es de dos a tres horas. Con la enzima, se redujo a 9-15 minutos.

Con estos tiempos, aún llegaría nicotina al cerebro. Pero se trata sólo de la primera fase de desarrollo del medicamento. Si se consigue reducir aún más el tiempo de vida medio, y se demuestra que no tiene efectos secundarios – que de momento no han aparecido – ni produce alergias – que tampoco se han visto – la cosa promete.

Aún queda mucho desarrollo para que este medicamento sea una realidad. Pero dado que el consumo de tabaco provoca graves problemas de salud – y tiene un alto coste sanitario – parece una idea de la que estar pendiente.