Los pesticidas, responsables de la desaparición de las abejas

Desde hace tiempo se sabe que las abejas están en peligro de extinción. Cada vez hay menos colmenas, y en cada una de esas colmenas hay menos abejas. Esto trae una serie de problemas asociados, ya que estos insectos son muy necesarios para la salud de los ecosistemas, e imprescindibles para el ser humano. Lo que aún no se sabía era el porqué de este declive.

Gracias a dos equipos de investigación independientes, uno británico y otro francés, se ha podido detectar al "culpable". Cada uno de ellos se ha centrado en una especie de abeja, pero ambos han llegado al mismo resultado. La razón por la que las poblaciones de abejas están desapareciendo es un tipo de pesticidas, conocidos como neonicotinoides. Estas sustancias empezaron a usarse en la década de los 90, y hoy en día se encuentran entre las más utilizadas. Como su nombre indica, la molécula se parece a la nicotina presente en el tabaco, y afecta al sistema nervioso central.

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Las abejas visitan grandes superficies de terreno buscando comida, alejándose mucho de su colmena. Cuando se exponen a este pesticida, pierden la capacidad para orientarse. De esta manera, no son capaces de volver a la colmena con la comida. Generalmente, mueren tras varias horas vagando por el campo.

Esto afecta a todos los miembros del grupo social. Las abejas obreras, que son las que buscan el polen y proporcionan la comida al resto de la colmena, son las que se pierden. Al no traer la comida, las larvas se mueren, de manera que no existe reemplazo, no nacen nuevos insectos que sustituyan a los que se mueren. Y como cada vez hay menos abejas obreras, y muchas de ellas mueren sin volver a la colmena, se producen menos abejas reina. Esto significa que al año siguiente se darán muchas menos colmenas.

La desaparición de cualquier especie es preocupante, pero en el caso de las abejas puede suponer un peligro muy importante. Las distintas especies de abejas son responsables de la polinización de un gran número de plantas. Si llegasen a desaparecer, muchas especies vegetales no serían capaces de reproducirse, lo que podría significar su desaparición, por un efecto dominó.

Las plantas salvajes no son las únicas que se benefician de las abejas. Muchos cultivos de frutas y hortalizas, como las manzanas y las almendras, son polinizadas por las abejas. Cada año, un gran número de colmenas se transportan a los campos de cultivo para que realicen esta función. En caso de desaparecer las abejas, el ser humano se encontraría con un serio problema.

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