Apuntes de Naturaleza

Los lémures se encaminan a la extinción

Fotógrafa: Gabriella Skollar; editor: Rebecca Lewis, vía Wikimedia CommonsLos biólogos especializados en conservación suelen centrar más su atención en algunas especies que en las demás. No porque sean más importantes. O bien se trata de seres vivos que sirven como resumen del estado de conservación de su ecosistema, o son lo que se conoce como especies carismáticas, aquellas que despiertan mucha simpatía entre el público. Entre estas especies podemos contar a los lémures, que cuentan con las dos características.

Según un informe reciente, la mayoría de especies de este tipo de simios está amenazada. El único lugar del planeta en el que estos animales viven de manera salvaje es Madagascar, donde se pueden encontrar 103 especies de este grupo. Y de ellas, el 90% están clasificadas como amenazadas, en mayor o menor medida.

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El estudio ha sido realizado por el equipo del Grupo de Especialistas en Simios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Cada cuatro años publican sus resultados, y comparan la situación con la del anterior estudio. En esta ocasión han podido comprobar cómo ha ido empeorando.

En el tiempo que ha transcurrido entre los dos últimos informes, más de 30 especies han entrado en peligro. Pero lo que más preocupa a los especialistas es la enorme cantidad de especies que han pasado a la categoría de "En peligro crítico", el nivel más alto de alarma. A día de hoy hay 23 especies en esta situación, 18 más de las que había en 2008.

Por WolfmanSF, vía Wikimedia CommonsPero, ¿por qué la situación ha empeorado tanto? Hay muchas razones, pero destacan dos. La primera es la desaparición de su hábitat. Gran parte de la superficie de bosque donde habitan estos simios ha desaparecido en los últimos años. Se trata principalmente de maderas preciosas, como el ébano, el palisandro y el palo de rosa, que se emplean en la fabricación de productos de lujo, como muebles y guitarras de alta gama.

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El segundo factor es la caza indiscriminada. De hecho, es el peligro que más ha crecido en los últimos años. A diferencia de lo que ocurre con otras especies, los lémures no son cazados como comida o para obtener productos de medicina tradicional. Normalmente, los animales capturados son vendidos como mascotas.

Según explican los investigadores, tanto el comercio de maderas como el de mascotas son ilegales. Pero la situación política en Madagascar es muy complicada, y no existen autoridades dedicadas a luchar contra estas actividades.