Las lagartijas madre preparan a sus hijos para el estrés

José de Toledo

Cuando los animales se encuentran en situaciones de estrés, como el ataque de un depredador o la falta de comida, preparan su cuerpo para enfrentarse a los problemas. Para conseguir esto segregan una serie de hormonas que permiten usar la energía acumulada en forma de grasa corporal. En el caso de hembras embarazadas, la situación se complica, ya que todo lo que utilicen para sobrevivir ellas se lo tendrían que quitar a los embriones, y por eso no suelen hacerlo. Quienes sí lo hacen son las hembras del eslizón de hierba del sur (Pseudemoia entrecasteauxii), un tipo de lagartija endémico de Australia. Y resulta que esto es bueno para sus crías.

Tal y como se explica en un artículo reciente, las crías de madres estresadas están mejor preparadas para enfrentarse a situaciones peligrosas. Como la madre utiliza los recursos para mantenerse ella, las crías nacen más pequeñas, y crecen más despacio. Pero como solo utiliza una pequeña parte de lo que le corresponde a cada hijo, todos ellos tienen casi la misma cantidad de grasa corporal que una cría normal. De esta manera, la proporción entre grasa corporal y tamaño de las crías es mayor.

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Por otra parte, la madre está en mejores condiciones físicas cuando nacen las crías. Así, puede protegerlas y cuidarlas mejor. Sumando ambos factores, las posibilidades de supervivencia las pequeñas lagartijas son mayores.

Esto puede sonar un poco extraño. A fin de cuentas, las lagartijas ponen huevos, y como mucho lo que hacen es llevar estos huevos en su abdomen hasta el momento justo en que empiezan a abrirse. Y si es así, los cambios en el cuerpo de la madre no le importan mucho a las crías, que ya tienen dentro de la cáscara todo el alimento que van a recibir.

Pero ese no es el caso del eslizón de hierba. En esta especie, la hembra gesta a los embriones en su interior, pasándoles directamente la comida a través de una placenta de un modo muy parecido a como lo hacemos los mamíferos. No es lo más habitual, pero no es la única especie de lagartija vivípara, sobretodo entre los eslizones (Scincidae).