La infección que amenaza a los anfibios esta causada por el comercio de ranas vivas.

Apuntes de Naturaleza

Uno de los grupos biológicos más amenazados son los anfibios. Por una parte, se están llevando la peor parte con el cambio climático. También influye su forma de vida, ya que necesitan masas de agua sin contaminar para poder reproducirse y vivir. Pero el mayor problema que tienen es una infeeción provocada por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis, que ha aparecido a lo largo y ancho de todo el mundo. Los científicos aún se preguntan cómo es posible que una enfermedad así haya llegado a todos los puntos del planeta. Parte de la respuesta es a través del comercio de ranas vivas, tal y como se explica en un artículo reciente.

Los científicos han estudiado la rana toro (Rana catesbeiana o Lithobates catesbeianus). Esta especie es muy apreciada en la gastronomía de muchos lugares. De hecho, a pesar de ser nativa de Norteamérica, ha sido introducida en muchos lugares del mundo para su consumo, especialmente de sus ancas.

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Actualmente, esta rana se cría en granjas de Brasil, Taiwan y Ecuador principalmente, y desde allí se distribuyen ejemplares vivos para alimentación. El problema es que esta especie en concreto es inmune al hongo que está afectando a los anfibios a nivel mundial. Esto la convierte en el vector perfecto, ya que a pesar de estar infectada por esta enfermedad, no presenta ninguno de sus síntomas. De esta manera, salvo que se realice un estudio muy riguroso, puede pasar los controles sanitarios y propagar la enfermedad.

Los autores del artículo han tomado muestras de ranas vivas que se vendían en Estados Unidos, pero que habían sido criadas en otros lugares. En su mayoría, estos animales provenían de granjas de la zona atlántica de Brasil.

La mayor parte de los animales estaban infectados por el hongo. De hecho, los investigadores llegaron a detectar cuatro cepas distintas del parásito. Esto supone un problema mayor, ya que algunas especies son inmunes a determinadas cepas del hongo, pero no a otras.

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Para completar su estudio, los científicos viajaron hasta Brasil para tomar muestras en varias granjas. Cuando tuvieron los resultados, se encontraron con una sorpresa preocupante: allí existía una nueva cepa del hongo, desconocida hasta ese momento. Las consecuencias de una nueva cepa podrían ser devastadoras para los anfibios.

La conclusión del estudio fue muy clara. En una parte muy importante, el hongo había sido capaz de distribuirse por todo el planeta gracias al comercio de estos animales vivos. Los investigadores también hicieron notar que, realmente, no existe ninguna razón para que los animales sean vendidos vivos. Para su uso culinario podrían ser congelados en origen y viajar así, lo que reduciría drásticamente las posibilidades de infección.