La alergia a las carnes rojas la provoca una garrapata

Apuntes de Naturaleza

En ciertas regiones del sureste de los Estados Unidos cada vez es más común un nuevo tipo de alergia. Muchos pacientes están entrando en urgencias a causa de reacciones por comer carnes rojas. Y parece que el causante de esta alergia es la picadura de una garrapata, conocida como la garrapata de estrella solitaria (Amblyomma americanum).

Los síntomas que provoca esta reacción alérgica son de lo más variado. Van desde una pequeña hinchazón en la cara y urticaria, hasta situaciones más graves como asfixia – la garganta se cierra impidiendo el paso del aire – o vómitos y diarrea. En los casos más graves, cuando se da un shock anafiláctico completo, la presión sanguínea cae en picado y puede resultar en la muerte del paciente.

En todos los casos, se trata de una alergia sobrevenida. Es decir, se da en gente que lleva toda la vida comiendo carnes rojas sin ningún problema, y que de pronto desarrollan una reacción al comerla. Y lo poco que tienen en común es la picadura de la garrapata.

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El nombre de esta especie en inglés proviene de un juego de palabras. La lone star tick se llama así por tener un único punto en mitad del dorso, que echándole mucha imaginación podría asemejarse a una estrella. Pero también recibe su nombre por ser muy común en el estado de Tejas, al que se conoce como “la estrella soliltaria” (Lone Star State).

Pero ¿qué hace esta garrapata para provocar una reacción tan seria? La respuesta parece estar en uno de los compuestos que forman parte del veneno de su picadura. Entre su composición química está la alfa-galactosa, un azúcar muy común en los músculos de mamíferos no primates, lo que se conoce como “carnes rojas”.

Para poder luchar contra una infección, o contra un veneno, el sistema inmunitario tiene que reconocer la molécula como algo dañino. Cuando la garrapata inyecta su veneno, lo primero que se reconoce es la alfa-galactosa. Y ésta dispara una cascada en el organismo para evitar los efectos nocivos del veneno.

Lo malo es que una vez que el sistema inmune reconoce algo como peligroso, reacciona siempre que se lo encuentra.. Por eso, una vez que el cuerpo ha tenido que reaccionar a la picadura de la garrapata, cada vez que encuentra alfa-galactosa dispara una respuesta alérgica. Poco le importa si es el veneno, o la carne roja tan apreciada en esta región de Estados Unidos.

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También parece ser la picadura la explicación de por qué algunos casos son peores que otros. Cuantas más picaduras haya sufrido una persona, mayor será la reacción del cuerpo. Y peor se pondrá al consumir carnes rojas, que se encuentran en la ternera, buey, cerdo y carne de caza.

El problema es que no parece haber mucho que se pueda hacer. Una vez que la persona desarrolla la alergia, no hay manera de que el sistema inmune “desaprenda” a reaccionar. Es decir, no hay cura para la alergia. Y más allá de evitar los alimentos que disparan la reacción – lo que no es tan sencillo como pudiera parecer, por cuestiones de contaminación cruzada – sólo se puede llevar un medicamento, epinefrina en concreto, para que la cosa no llegue a mayores.

Tampoco parece muy factible la idea de erradicar la garrapata. Se trata de una especie muy común en los estados del sur de los U.S.A.