La "enfermedad de las ovejas locas" podría existir, y una vacuna estaría en camino

Apuntes de Naturaleza

Las enfermedades provocadas por priones se hicieron tristemente famosas hace unos años debido al “mal de las vacas locas”. Pero no es, ni mucho menos, la única enfermedad que pueden provocar estas proteínas infecciosas. También está la tembladera o scrapie, que afecta a las ovejas y que se puede transmitir a humanos. Claro, que parece que no hay que preocuparse, ya que una vacuna contra estas enfermedades ha tenido éxito en ciervos y sus resultados pueden ser extrapolables a humanos.

Vamos a empezar hablando del primer artículo, el que puede resultar más preocupante. En este estudio, un equipo de científicos han tratado de comprobar si los priones que afectan a las ovejas pueden dar el salto entre especies y atravesar la barrera encefálica humana, la que protege a nuestro cerebro de infecciones.

El scrapie se conoce desde hace mucho tiempo – desde el siglo XVIII – pero no empezó a preocupar realmente hasta que se la relacionó con la enfermedad de Creutfeldt-Jakob. Esta última es la encefalopatía espongiforme humana, el “mal de los humanos locos” si se permite el término. Es decir, es propio nuestro, provocado por un prión presente en humanos y que provoca enfermedades en humanos.

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Hasta ahora se había estado bastante tranquilo con respecto a la enfermedad de las ovejas. El salto entre especies, el que una enfermedad de un animal pase a otro, es muy raro. Pero claro, había que comprobarlo.

Para ello se diseñaron ratones especiales. Estos pequeños roedores tenían una barrera encefálica igual que la de los humanos. Así juntaban las ventajas de trabajar con ratones – son pequeños, baratos, fáciles de manipular y de mantener – con todo lo necesario para que los resultados fuesen asimilables a humanos.

Y lo que encontraron es que los priones de las ovejas pueden infectar a humanos. Estas proteínas son capaces de atravesar las defensas del cerebro, tanto las físicas como las del sistema inmune. Y sin perder su capacidad infectiva. Una vez entran en contacto con el cerebro, comienzan a cambiar la forma de ciertas proteínas de éste, que se transforman en priones infecciosos. Y así empiezan los problemas.

Lo cual es una mala noticia. Si ya teníamos que preocuparnos por nuestros priones – la enfermedad de Creutfeldt-Jakob – y por los de las vacas y la encefalopatía espongiforme bovina, ahora también por “el mal de las ovejas locas”. Pero aquí llegan las buenas noticias.

En otro estudio, sin ninguna relación con el anterior, han encontrado una vacuna que promete solucionar los problemas de infecciones priónicas en humanos. De momento funciona con ciervos, pero el mecanismo es transferible a humanos. O eso se espera.

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Los ciervos también tienen sus propias infecciones priónicas. Tanto la infección y epidemiología, como los efectos, son muy similares al “mal de las vacas locas”. Y está generando problemas tanto de conservación como ganaderos en varios lugares del mundo, principalmente en Estados Unidos.

De momento no se ha podido vacunar a ningún animal en libertad. La razón principal es que hacerlo es francamente complicado. Pero en el experimento en semi-libertad, el medicamento ha funcionado muy bien. Los ciervos vacunados no han desarrollado ningún síntoma, a pesar de haber estado conviviendo, compartiendo comida y refugio, y “jugando” con animales infectados.

De momento, habrá que esperar tanto para encontrar un caso de scrapie en humanos, como para tener una vacuna para estas enfermedades para humanos. Esperemos que lo segundo llegue antes que lo primero.