El ser humano ya era responsable de extinciones hace 100.000 años

El ser humano tiene una enorme capacidad de afectar al medio natural. Así, podemos encontrar a nuestra especie detrás de la situación de peligro en la que se encuentran muchas otras. Por lo que parece, esto no es nada nuevo, pues ya ocurría hace 100.000 años, como demuestra una investigación de la Universidad de Cambridge publicada en PNAS.

Para realizar este estudio, los investigadores se han centrado en la megafauna de los distintos continentes. Por megafauna se entiende todos los animales que superan los 44 kilogramos de peso, como los mamuts de Norteamérica y Eurasia, wombats y canguros gigantes de Australia, mastodontes de América y moas gigantes (aves no voladoras) de Nueva Zelanda.

[Relacionado: Una sola hembra destinada a salvar su especie]

El primer paso ha sido determinar qué factores fueron los que más afectaron. Para ello, estudiaron muestras de columnas de hielo de la Antártida, a partir de las que obtuvieron datos sobre el clima. También recopilaron información sobre las corrientes migratorias de los seres humanos, y analizaron restos fósiles de las especies extintas.

Con estos datos, quedaba saber qué tenía más importancia, si la llegada del último periodo glacial o la expansión de los humanos, o una combinación de ambos. Realizaron un análisis de comparación de modelos estadísticos, una técnica que sirve para elegir la alternativa que mejor explica los datos. Y el resultado fue que el efecto combinado del clima y los humanos resultó fatal para estas especies.

Las conclusiones de estudio son especialmente interesantes por dos motivos. Por una parte, ayuda a entender cómo afecta la sobrepresión que ejercen los seres humanos sobre estas especies y da pistas para la conservación de la megafauna actual, como pueden ser elefantes, rinocerontes, osos polares o tigres

También viene a cerrar un largo debate sobre cómo se extinguieron todas estas especies, que llevaba abierto desde los inicios de la teoría de la evolución, y que era uno de los puntos de desencuentro de sus dos padres. Mientras Darwin dudaba que la especie humana pudiese estar detrás de estos hechos, Wallace apoyaba el argumento contrario. Al final ha resultado ser Wallace quien llevaba razón.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente