El comercio internacional amenaza a tres de cada diez especies

José de Toledo
Apuntes de Naturaleza

En cualquier disciplina científica es muy imporante conocer las causas de aquello que se estudia. Y con mucha más razón en biología de la conservación. Saber cuáles son los factores que amenazan a la biodiversidad y en qué medida lo hacen es el primer paso para ponerle solución a estos problemas. Con este objetivo trabajó un equipo internacional de científicos que ha publicado recientemente sus resultados.

Se sabe desde hace tiempo que uno de los factores que afecta a la biodiversidad es el comercio internacional. Lo hace de manera directa, a través de la venta de ejemplares o de productos que se derivan de ellos. Un ejemplo de esto sería la situación del Rinoceronte de Sumatra, al que se caza indiscriminadamente para obtener su cuerno. En otras ocasiones el impacto es indirecto, afectando al hábitat de las especies. En calcular esto es en lo que los científicos se han centrado.

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Para llevar a cabo su estudio, los científicos se basaron en 25.000 que aparecen en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés). Esta lista recoge un inventario de especies catalogadas por su nivel de amenaza y su estado de conservación.

Los resultados han sorprendido a los propios investigadores. Un 30% de las especies que aparecen en la Lista Roja están afectadas por el comercio internacional, un porcentaje mucho más alto de lo que se esperaba. En algunos lugares, como Papúa-Nueva Guinea, Madagascar, Sri Lanka u Honduras, este nivel subía hasta un 60%.

En el trabajo se citan dos ejemplos que demuestran muy claramente este problema. El primero es el del mono araña y las plantaciones de cacao y café. Tanto los cafetales como los cultivos de cacao necesitan mucho espacio para dar beneficios económicos, y para ampliar el terreno cultivable se transforman zonas de bosque tropical. Estas áreas son el hábitat del mono araña (Ateles belzebuth), cuyo número va disminuyendo.

El segundo ejemplo que citan tiene varios factores comunes. En este caso el cultivo es la palma, de la que se obtiene un aceite muy usado en la industria alimentaria. Al igual que antes, se aprovecha terreno de bosque natural para la palma, pero en este caso no es una especie la principal amenaza, sino muchas. Quizá la más visible sea el orangután de Borneo (Pongo pygmaeus), pero también el tigre de Sumatra (Panthera tigris sumatrae) y el elefante pigmeo (Elephas maximus borneensis) se ven afectados por este cambio.

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A la hora de repartir responsabilidades, los científicos no tienen dudas. Y las reparten a partes iguales entre las grandes multinacionales, que promueven y se aprovechan de estas prácticas, los consumidores que no se oponen a ellas dejando de comprar estos productos, y los gobiernos de los países desarrollados, que tendrían en sus manos herramientas para paliar esta situación.

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