De las cloacas a la economía

J Toledo

Cada día tiramos por el retrete cientos de miles de euros. O al menos así lo plantea un equipo de ingenieros alemanes. Porque en las cloacas acaban nutrientes que pueden fertilizar campos, agua para regar cultivos, y suficiente materia orgánica para generar energía en forma de biogas. Y han decidido aprovecharlo en un país subdesarrollado, en Vietnam.

La idea no es nueva, y de hecho ya funciona en algunos lugares de Alemania. Y realmente es sencilla y bastante lógica. Lo que se pretende es estructurar un sistema que recicle todos estos recursos, que de otra manera se perderían.

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Los pasos también son bastante simples, al menos desde un punto de vista de diseño. Primero se recogen las aguas residuales, y se llevan a un biogenerador. Allí un conjunto de bacterias “digieren” los desechos y generan el biogas, que ya puede emplearse directamente.

De hecho, en el plan que están poniendo en marcha, los residuos de casas y hoteles se juntan, y el gas producido se usa en las cocinas de los establecimientos hoteleros. Con esto se evita tener que almacenarlo y transportarlo.

Con esto ya hemos conseguido quitarle gran parte de la materia orgánica al agua. Aún quedan partículas flotando, claro, y también bacterias. Pero con poner un filtro a la salida de los biorreactores, se soluciona el problema. E incluso se mejora el funcionamiento de estos.

Lo que queda es agua, pero cargada de nutrientes. Es decir, un recurso que no se puede emplear en casi nada… salvo en agricultura. Donde se convierte en una mejora importante, ya que todo el fósforo y nitrógeno que queda en el agua sirve para fertilizar el campo.

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Es importante resaltar otro factor. La zona en la que se está poniendo en marcha este proyecto está cercana a la costa. Durante las épocas de sequía, los campos de cultivo emplean aguas subterráneas para regar. Y cuando baja el nivel de los acuíferos, estos se recargan con agua salada, lo que supone un problema para la agricultura.

Al utilizar el agua “reciclada”, se evita la sobreexplotación de los acuíferos. Así que son todo ventajas: uso eficiente de los recursos naturales, y reciclaje de residuos “humanos”.

Evidentemente, no todo es tan sencillo. Por poner sólo un ejemplo, hay que cambiar la manera en que se recogen las aguas residuales. De un sistema similar al que cualquiera puede tener en su casa, hay que pasar a uno de bombas de vacío. Como los que hay en aviones o trenes.

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Pero los beneficios superan, y mucho, los posibles problemas. Porque además, hay uno más. Todo el agua que se emplea de esta manera se mantiene a una temperatura relativamente alta. Así que, con un poco más de infraestructura, se puede usar como calefacción. Basta con hacerla circular por una red de tuberías que pase por las casas.

Todo este proyecto se quedaría en una estupenda idea para los habitantes de esta región de Vietnam si tuviesen que pagarlo ellos. Pero del proyecto se está encargando un organismo de cooperación internacional, con lo que la mayoría de los costes no los asumen los vietnamitas.