Blas Ruiz advierte en "No robarás" de que todos podemos ser víctimas del mal

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El escritor Blas Ruiz Grau posa durante la entrevista concedida a la Agencia EFE durante la prentación de su última novela "No robarás". EFE/Manuel Bruque

Valencia, 13 feb (EFE).- Han transcurrido siete años desde los crímenes de Mors y su autor, Fernando Lorenzo, recluido en un hospital psiquiátrico penitenciario, no ha completado su plan. Así comienza "No robarás", la segunda entrega de la trilogía del escritor alicantino Blas Ruiz, en la que advierte de que el mal existe y cualquiera de nosotros podemos ser su víctima.

"No robarás" (Ediciones B) es la continuación de "No mentirás", la primera entrega del "thriller" inspirado en la crónica negra española de Ruiz (Rafal, 1984), autor también del ensayo sobre investigación criminal "Que nadie toque nada" y una de las firmas de la página web literaria Zenda, fundada por Arturo Pérez-Reverte.

Esta vez, el autor presenta a un Nicolás Valdés -el inspector de policía que resuelve el caso- "más curtido" y una trama "más oscura y salvaje" con un final inesperado, señala el escritor en una entrevista con EFE, y "más adictivo" según le han transmitido los lectores.

"Muchas veces los asesinos se motivan para sus crímenes convencidos de que están haciendo justicia", relata, y este es el caso de Fernando Lorenzo, para quien el inspector Valdés se convierte en su "némesis", su gran enemigo, pero también su "complemento" y el motivo que le lleva a seguir cometiendo crímenes para acabar su plan, que esta vez tiene al policía en su diana.

Antes de iniciar la trilogía, Ruiz se documentó e investigó casos reales de criminales en serie en España y el extranjero, visitó comisarías, se entrevistó con forenses y colaboró con la unidad central de homicidios de Madrid, un trabajo que le ha ayudado a crear a sus personajes y dar mayor veracidad a la trama.

"Los psicópatas, aunque sean diferentes, están cortados por el mismo patrón y la novela se queda corta con los casos que he visto", relata.

Según los estudios científicos "hay una predisposición biológica a ser psicópata", por causas como daños en la zona del hipotálamo del cerebro, "e incluso hay genes que predisponen al mal, pero es necesario un trasfondo social para desarrollar esa psicopatía", añade.

El personaje de Fernando Lorenzo representa a un "psicópata criminal", totalmente integrado, en su caso un ejecutivo "no tirano pero sí falto de sentimientos", que tiene todo calculado para tener sus satisfacciones cubiertas.

El personaje de Lorenzo está basado también en las personalidades de Alfredo Galán, el "asesino de la baraja", y del "asesino del Zodiaco", psicópatas "que se creían por encima de los investigadores, totalmente impredecibles y contradictorios" y que actuaban siguiendo rituales.

"Hay estudios que dicen que un 6 por ciento de la población es psicópata", señala Blas Ruiz, quien advierte de que estamos rodeados de personas con este perfil "que miran por su propio bienestar" y no tienen escrúpulos para conseguir sus fines, aunque no lleguen a cometer un crimen.

Con esta nueva entrega de su trilogía asegura que ha querido también lanzar el mensaje de que "no podemos pensar que esto solo puede ocurrir en una serie de televisión o en una película", ya que "en cualquier momento te puedes cruzar con una persona que te puede destrozar la vida".

"El mal existe como tal", avisa el escritor alicantino, que con esas novelas ha querido intentar "entender" qué pasa por la cabeza de estos psicópatas y explicar ciertos comportamientos del ser humano con el fin de poder ayudar a prevenir el crimen.

Ruiz admite estar sorprendido por el impacto que ha tenido esta segunda novela entre sus seguidores, cuya expectación llevó a la editorial a adelantar dos días su publicación.

El escritor ha dejado en esta ocasión el final abierto para una tercera entrega que ya está corrigiendo y que esta vez no tardará tanto en publicar para satisfacer, bromea, la "adicción" de sus lectores.

Por Eva Batalla