Los birmanos conducen despacio para ayudar a las huelgas contra el golpe

Agencia EFE
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Rangún (Birmania), 18 feb (EFE).- Las protestas continúan este jueves en numerosas ciudades de Birmania aunque en grupos más reducidos y con nuevas tácticas como el conducir despacio para ralentizar el tráfico y hacer más difícil acudir al trabajo como parte del movimiento de desobediencia civil contra el golpe.

Tras las protestas masivas del miércoles, que reunieron a decenas de miles de personas, grupos de manifestantes se concentraron hoy en Rangún, la mayor ciudad del país, Naipyidó, Mandalay o la turística Bagan, con eslóganes como: "Queremos democracia" y "No a la dictadura", escritos en las calles con letras gigantes.

En Ragún, la antigua capital, y donde decenas de miles de personas lograron bloquear el centro de la ciudad el miércoles, muchos conductores decidieron conducir más despacio de lo habitual como parte del movimiento: "Vete despacio".

El objetivo de esta campaña es impedir que los vehículos de la policía lleguen rápido a los lugares donde se celebran las protestas y al mismo tiempo hacer más difícil a los ciudadanos llegar a sus puestos de trabajo.

El miércoles se buscó el mismo objetivo dejando coches de particulares, taxis e incluso autobuses supuestamente averiados en mitad del asfalto.

Una de las bazas más efectivas del movimiento de desobediencia civil contra el golpe están siendo las huelgas iniciadas por los trabajadores del sector de la sanidad y que están siguiendo muchos funcionarios, lo que paraliza la Administración.

En este sentido, el principal sindicato del importante sector de la confección en Birmania, la Federación de trabajadores de la industria, hizo un llamamiento público a las marcas y proveedores para que se pongan de acuerdo en no sancionar a los trabajadores que participen en las huelgas del movimiento de desobediencia civil.

Las huelgas de funcionarios y trabajadores se han convertido ahora en uno de los frentes de los militares, que se hicieron con el poder el 1 de febrero tras detener a la líder electa, Aung San Suu Kyi, y parte del Gobierno.

Al menos once funcionarios del ministerio de Exteriores de Birmania fueron detenidos durante la madrugada en la capital Naipyidó por unirse al movimiento de desobediencia civil surgido tras el levantamiento militar.

Además, la junta militar anunció que se han emitido ordenes de arresto contra seis personalidades del mundo del espectáculo birmano que supuestamente han apoyado las huelgas y los movimientos de protesta contra el nuevo gobierno castrense.

Entre ellos se encuentran varios populares actores como Lu Min, Zin Wine y Pyay Ti Oo, el director Na Gyi y el cantante Anegga, informó el miércoles el Ejército en su agencia de noticias True News.

Este jueves varios portales gubernamentales, entre ellos el Banco Central, la televisión pública MRTV o la agencia True News, se encuentran inactivos por el ataque de un grupo de "hackers" en protesta por el golpe de Estado.

La junta militar justificó la toma de poder por un supuesto fraude electoral en los comicios del pasado noviembre en los que la Liga Nacional para la Democracia, el partido liderado por Suu Kyi, arrasó, como ya hizo en 2015.

(c) Agencia EFE