El pánico a bordo del vuelo desviado de Ryanair y la 'premonición' del detenido

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El periódico británico The Guardian ha recopilado los testimonios dados por algunos de los pasajeros del vuelo de Ryanair desviado a Minsk para la detención del periodista Roman Protasevich y estos dan una idea de las escenas de pánico y la tensión que se vivió dentro del avión al no saber qué ocurría. Además, algunos testigos aseguran que Protasevich sospechaba que lo que estaba sucediendo estaba relacionado con él, como se pudo comprobar una vez en tierra.

El vuelo fue desviado cuando le faltaba menos de un cuarto de hora para llegar a su destino. (Foto: Beata Zawrzel/NurPhoto via Getty Images)
El vuelo fue desviado cuando le faltaba menos de un cuarto de hora para llegar a su destino. (Foto: Beata Zawrzel/NurPhoto via Getty Images)

El vuelo desviado fue el FR4978 de Ryanair con salida en Atenas y destino en Vilnius, en la capital lituana. Sin embargo, cuando solo faltaban unos minutos para llegar a destino y aterrizar, el Boeing 737-800 comenzó un descenso acelerado sin explicación alguna que hizo saltar todas las alarmas entre el pasaje y desató el pánico.

Raselle Grigoryeva ha contado que si bien el piloto les dijo que tenían que desviarse por una emergencia a Minsk, en Bielorrusia, no les comentó nada de las razones. “Todos en el avión entramos en pánico, porque pensamos que íbamos a estrellarnos”, ha comentado a ABC News en unas declaraciones recogidas por The Guardian. Sobre cómo fue, ha añadido que se trató de una maniobra de descenso muy rápida “cambiando la altitud de manera muy drástica. Fue muy violento. Nunca sentí esto en un avión. Todo el mundo estaba en shock”. 

Por los testimonios de quienes estaban cerca de él y podían escuchar lo que decía, ha trascendido cómo vivió esos momentos el periodista opositor bielorruso Roman Protasevich, de 26 años, que parecía sospechar que ese aterrizaje de emergencia tenía que ver con él. “Comenzó a entrar en pánico y a decir que se debía a él”, ha explicado Monika Simkiene. Otra pasajera, Edvinas Dimsa, ha contado a AFP que si bien “no estaba gritando” sí que se notaba que “tenía mucho miedo” y que “parecía que si la ventana hubiera estado abierta, habría saltado por ella”. 

Acompañados por un avión de combate MiG que escoltó al avión de Ryanair hasta su aterrizaje, algunos de los pasajeros han comentado cómo fueron los registros y las horas de incertidumbre que pasaron en Minsk tras el desvió. Estuvieron allí alrededor de ocho horas y “no obtuvimos ninguna información sobre lo que sucedió, solo lo que pudimos encontrar en Internet”.

En declaraciones a Bloomerg de las que se ha hecho eco el diario británico también, un pasajero llamado Saulius Danauskas ha acusado a los funcionarios bielorrusos de hacer “un gran espectáculo” registrando a todos (bebés incluidos según su testimonio) haciendo como que buscaban una supuesta bomba cuando, dice, “estaba claro que esta operación era tras este hombre”. 

Cuando ya estaban en tierra, Protasevich, conocido en Bielorrusia por su oposición a Alexander Lukashenko, presidente de su país sobre el que pesa la sombra de la manipulación de las elecciones, se mostró “superasustado”, según otro pasajero. Otro ha declarado que lo vio temblar y que al preguntarle qué estaba pasando este respondió: “Aquí me espera la pena de muerte”.

EN VÍDEO | El periodista Protasevich, un firme opositor a Lukashenko desde los 16 años

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