Biden restablece programa para que algunos padres centroamericanos puedan traer legalmente a EEUU a sus hijos menores

Jesús Del Toro
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Tras la cruel política que el gobierno de Donald Trump aplicó contra los menores y las familias migrantes, con separaciones, reclusiones y un trato que fue considerado inhumano, racista y xenófobo, la nueva administración de Joe Biden se ha propuesto dar un trato justo y digno a migrantes y solicitantes de asilo.

El reto ciertamente es enorme, por la gran cantidad de migrantes en espera de que se resuelvan sus casos de asilo, pero algunos pasos ya se han dado para atender esa situación. El programa conocido como “quedarse en casa”, que forzó a los solicitantes de asilo a permanecer del lado mexicano de la frontera, en precarias condiciones, hasta que se resolvieran sus casos en cortes de inmigración, ya ha sido cancelado.

La niña Dareli Matamoros, originaria de Honduras, le pide al presidente Joe Biden que la deje entrar a EEUU durante una manifestación en Tijiana, México, frente al puerto de entrada de San Ysidro, Caifornia, el pasado 2 de marzo de 2021. (Guillermo Arias / /AFP via Getty Images)
La niña Dareli Matamoros, originaria de Honduras, le pide al presidente Joe Biden que la deje entrar a EEUU durante una manifestación en Tijiana, México, frente al puerto de entrada de San Ysidro, Caifornia, el pasado 2 de marzo de 2021. (Guillermo Arias / /AFP via Getty Images)

Y, en paralelo, y mientras crece sustancialmente la cantidad de menores migrantes solos, en su mayoría centroamericanos, que cruzan la frontera sur y entran a territorio estadounidense, el gobierno de Biden está restableciendo un programa que permitiría a algunos de esos menores solicitar ser admitidos a Estados Unidos desde sus países de origen.

De acuerdo a BuzzFeed News, el Programa de Menores Migrantes Centroamericanos fue establecido en 2014 durante el gobierno de Barack Obama, pero fue cancelado por la administración de Trump. Ahora, el gobierno de Biden lo ha restablecido para permitir que padres originarios de Guatemala, Honduras y El Salvador que ya se encuentran legalmente en Estados Unidos soliciten directamente la admisión al país de sus hijos que se encuentren en sus lugares de origen.

Quienes reciban la aprobación podrán llegar legalmente al país y permanecer por un periodo de dos años renovable.

“Este programa ofrece una alternativa segura, legal y ordenada a los riesgos en los que incurren quienes tratan de migrar a Estados Unidos irregularmente… La frontera sur de Estados Unidos seguirá cerrada a la migración irregular, y reiteramos nuestra advertencia para que no se intente ese peligroso viaje”, señala una declaración del Departamento de Estado.

Con todo, ese programa solo beneficia a un grupo de personas centroamericanas, aquellas que ya se encuentran legalmente en Estados Unidos y tienen hijos menores en sus países de origen, pero no resultaría aplicable a personas en otros supuestos.

En tanto, la cantidad de menores que han cruzado solos la frontera sur ha crecido sustantivamente en tiempos recientes, con cifras que pasaron de 500 a principios de febrero pasado a 2,000 a principios de marzo. Actualmente habría 8,000 menores bajo custodia de las autoridades en albergues de inmigración en varias partes del país, indicó BuzFeed News.

El gobierno de Biden fue criticado por reabrir varios centros de detención de menores migrantes -espacios que fueron muy criticados durante el gobierno de Trump- pero se ha afirmado que esas reaperturas se realizaron para poder dar a esos menores un trato digno, considerando las restricciones por la pandemia de covid-19 y el hecho de que las instalaciones de la Patrulla Fronteriza disponibles eran insuficientes e inadecuadas.

Por lo pronto, el Programa de Migrantes Centroamericanos reabrirá en dos fases: primero se procesarán las solicitudes que quedaron truncadas en 2017, cuando Trump canceló ese esquema, y luego comenzarán a ser aceptadas nuevas solicitudes. Aunque no es claro cuándo sucederá eso, funcionarios citados por BuzzFeed News dicen que el Departamento de Estado comenzaría a contactar a padres la próxima semana. Durante su operación en tiempos de Obama, ese programa permitió la entrada de 5,000 menores centroamericanos, que pudieron viajar e ingresar legal y directamente desde sus países de origen a Estados Unidos.

Algunos han criticado la distensión que el gobierno de Biden ha mostrado hacia los migrantes, y se critica que eso está incentivando a más personas a tratar de ingresar al país de modo irregular. En todo ello, traficantes de indocumentados estarían también incrementando su actividad y desinformando para hacer creer que es ahora mucho más fácil ingresar a Estados Unidos.

En realidad, se afirma desde el gobierno de Biden, la frontera sigue cerrada a la migración irregular pero es cierto que se busca dar un trato humano y digno a las personas que cruzan en búsqueda de asilo y huyen de situaciones intolerables.

En Brownsville, Texas, una solicitante de asilo de  origen centroamericano abraza a una voluntaria luego de que se permitió a migrantes que esperaban en Matamoros, México, el ingreso a Estados Unidos. El gobierno de Biden canceló el programa, establecido por Trump, que obligaba a los solicitantes de asilo a  esperar en México la resolución de sus peticiones. (John Moore/Getty Images)
En Brownsville, Texas, una solicitante de asilo de origen centroamericano abraza a una voluntaria luego de que se permitió a migrantes que esperaban en Matamoros, México, el ingreso a Estados Unidos. El gobierno de Biden canceló el programa, establecido por Trump, que obligaba a los solicitantes de asilo a esperar en México la resolución de sus peticiones. (John Moore/Getty Images)

Con todo, indocumentados adultos que son detenidos al cruzar la frontera de modo irregular son por lo general devueltos o deportados, pero ciertamente el trato que se ha dado ahora a los solicitantes de asilo y a los menores que cruzan solos ha cambiado en comparación con lo que sucedía en el gobierno de Trump, de tono claramente antiinmigrante y estigmatizante.

El reto de la migración es, con todo enorme, y por ello se requieren reformas legales de gran calado, reclamadas pero no establecidas por décadas, para atender a los indocumentados que ya se encuentran en el país, y a quienes lleguen a Estados Unidos, de un modo justo y humano.