Biden dice que es "improbable" que el misil que impactó en Polonia fuera disparado desde Rusia

Estados Unidos considera "improbable" que el misil que explotó en territorio polaco este martes haya sido disparado desde Rusia. Ha sido el propio presidente Joe Biden quién ha descartado por el momento la hipótesis de que Rusia habría atacado de manera intencionada a Polonia, país miembro de la OTAN.

En concreto, preguntado por la prensa sobre si el misil lo disparó Rusia, Biden afirmó: "Hay mucha información que contradice eso. No quiero decirlo hasta que investiguemos por completo, pero es poco probable debido a la trayectoria que fuera disparado desde Rusia".

No obstante, Biden advierte que nada está totalmente confirmado y que la investigación sigue en curso. Polonia ha señalado que el impacto y las dos muertes ocurridas en su territorio junto a la frontera ucraniana fueron causados por un misil de “fabricación rusa”.

Por su parte, el ministerio de Defensa de Rusia negó las acusaciones y calificó las declaraciones polacas de “provocación deliberada”.

Tras el incidente, Varsovia ha convocado al embajador ruso y ha puesto en alerta algunas de sus tropas. El primer ministro, Mateusz Morawiecki, hizo además un llamamiento "a todos los polacos para que mantengan la calma en torno a esta tragedia", mientras se esclarecen los hechos.

"En relación con la situación actual, se han puesto en marcha varios procedimientos, entre ellos: poner en alerta a algunas unidades de combate y otros servicios uniformados en nuestro país", declaró el portavoz del Gobierno polaco, Piotr Müller.

El Kremlin insiste que su Ejército no ha disparado misiles hacia Polonia ni a zonas aledañas en territorio ucraniano. En su comunicado zanja que Rusia "no tiene nada que ver" con lo sucedido.

Algunos expertos apuntan que el suceso ha podido tratarse de restos de un cohete ruso interceptado por la defensa antiaérea ucraniana que hayan podido caer en territorio polaco.

Se espera que Polonia invoque el artículo 4 del tratado de la OTAN, el que prevé consultas con los aliados en caso de amenaza a la “integridad territorial”. Por ahora se descarta el famoso artículo 5 de la Alianza, el de defensa mutua en caso de ataque.