Bernie Sanders en Alabama para apoyar la sindicalización de trabajadores de Amazon

Julie JAMMOT
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El senador y exprecandidato presidencial Bernie Sanders viajó este viernes a Alabama para apoyar la movilización de los trabajadores de Amazon que intentar crear por primera vez un sindicato de los empleados del gigante el línea en Estados Unidos.

El senador independiente por Vermont, que se autodefine como "socialista democrático", viajó para intentar convencer a un grupo de trabajadores que duda en dar el paso de crear una organización gremial, un tema que el personal de Amazon está discutiendo.

"Actualmente tienen miedo", comentó el legislador quien llegó acompañado por el rapero Killer Mike y el actor Danny Glover.

Amazon "teme que si los trabajadores logran formar un sindicato en Alabama la idea pueda extenderse a todo el país", dijo a la prensa tras un discurso ante los empleados locales del gigante del comercio en línea.

"En Europa Amazon negocia con sindicatos, por lo cual puede hacerlo también en Estados Unidos", señaló esta figura del progresismo en el país norteamericano.

Después de meses de movilizaciones de algunos empleados, los cerca de 5.800 trabajadores del centro de Amazon en Bessemer están llamados a votar por correo hasta el 29 de marzo para decidir si quieren ser representados por un sindicado.

La gran empresa, con sede en Seattle, dice que no se opone a la creación de una organización colectiva de los trabajadores, pero llenó la planta de distribución de panfletos contra la iniciativa y además creó un sitio titulado "Hágalo sin las contribuciones" (DoItWithoutDues).

Sanders fue criticado por un alto directivo de Amazon.

"A menudo digo que somos el Bernie Sanders de los empleadores, pero eso no es del todo correcto porque nosotros realmente brindamos un lugar de trabajo progresista", escribió en Twitter con ironía Dave Clark, directivo de la división de consumo.

- Cerca de 800.000 trabajadores -

"Si quieres escuchar hablar de un salario de 15 dólares por hora y de un seguro de salud, el senador Sanders va a hablar en el centro de la ciudad. Pero si quieres ganar al menos 15 dólares por hora con una buena cobertura de salud, Amazon está contratando", agregó.

La empresa destacó que paga a sus trabajadores el doble del salario mínimo en Alabama.

El gigante del comercio en línea y de la tecnología es el segundo mayor empleador de Estados Unidos, con cerca de 800.000 personas en su plantilla, principalmente en centros de logística.

La batalla por sindicalizar el centro de Bessemer -que emplea a una mayoría de personas negras- ha sido objeto de una saga mediática comparable a una campaña política, y hasta ahora todos los intentos han fracasado.

Según medios estadounidenses, el sindicato de la distribución (RWDSU) se juega el voto en su capacidad de movilizar a los jóvenes empleados, que se cree que son más reticentes a pagar las cotizaciones sindicales.

Los trabajadores favorables a un "Sí" quieren más poder de negociación, específicamente sobre las condiciones de trabajo, pero también sobre beneficios financieros.

- Permisos para ir al baño -

"Me gustaría saber por qué el hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, gasta millones para intentar impedir que sus trabajadores se sindicalicen", respondió Sanders a Dave Clark en Twitter.

El directivo no se calló y le replicó al senador preguntándole por qué en su estado de origen, Vermont, el sueldo mínimo es de sólo 11,75 dólares por hora.

El senador "no parece poder influenciar a su propio estado", indicó el directivo.

Amazon se lanzó a la ofensiva después de un año de pandemia en el que estuvo centrado en contratar a más empleados, ofrecer primas de riesgo debido al covid-19 y defender su rol de distribuidor de productos esenciales durante el confinamiento.

"¿Usted no cree que realmente obligamos a los empleados a hacer orinar en botellas, cierto? Si eso fuera verdad, nadie trabajaría para nosotros", dijo la empresa en Twitter, en respuesta a un mensaje de un legislador demócrata.

El mensaje fue replicado por una ola de fotografías de periodistas y activistas para denunciar la cadencia infernal a la que se ven sometidos los empleados, especialmente los repartidores, lo que, según indican, les dificulta ir a un baño y los obliga a utilizar botellas.

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