De Beethoven a los aires populares colombianos, la música manda en las calles

Cientos de personas participan de una concentración en el parque de los hippies, este miércoles en Bogotá (Colombia), durante el séptimo día de protestas en el país. Con tamborileros, actos circenses y ritmo de carnaval comenzaron este miércoles en Bogotá las movilizaciones callejeras del segundo "paro nacional" convocado en menos de una semana contra la política social y económica del presidente colombiano, Iván Duque. EFE/Juan Zarama Perini

Bogotá, 27 nov (EFE).- La música clásica de Beethoven y la popular colombiana se fundieron en una sola melodía este miércoles en plena calle de Bogotá, donde miembros de distintas orquestas dieron un "cacerolazo sinfónico" en apoyo a las protestas contra el Gobierno de presidente colombiano, Iván Duque.

Sin foso ni escenario y de pie entre una multitud, músicos y cantantes líricos de las orquestas Sinfónica y Filarmónica de Bogotá, así como de conservatorios universitarios se valieron del arte para expresar su apoyo al grito de cambios económicos y sociales que desde hace una semana recorre el país.

El Parque de los Hippies, en el corazón del barrio de Chapinero que desde el pasado jueves congrega día y noche a multitudes con cacerolas, silbatos y carteles para expresarse en contra el Gobierno, abrió espacio hoy a la música clásica que, entrada la noche, cedió el paso a aires populares colombianos.

"ODA A LA ALEGRÍA"

Unos 300 músicos juntaron sus conjuntos de cuerdas, de viento y percusión para interpretar obras como el último movimiento de la Novena Sinfonía de Beethoven, la "Oda a la Alegría", junto con las voces de un coro que llevó a las lágrimas a muchos de los presentes en una tarde fresca y de cielo despejado.

Los músicos fueron conducidos por el maestro ruso Guerassim Voronkov, director de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, subido en un bordillo para que los artistas pudieran seguir con claridad sus movimientos.

"Hoy hemos sentido la música unidos en una pasión, en una causa", dijo a Efe el maestro ruso con su marcado acento y añadió que con este concierto quieren "transmitir el mensaje de paz, de esperanza y de futuro, sobre todo porque la música incentiva el diálogo, si un músico no escucha a otro no existe una sinfonía".

Voronkov incidió sobre el sentido de unidad de la música porque, dijo, "aunque todos hablamos castellano, parece que a veces no nos entendemos, pero hemos demostrado que con este lenguaje sí que podemos entendernos".

El concierto al aire libre ante un público que silenció sus cacerolas para seguirlo con fervor, incluyó la interpretación del himno antifascista de la Resistencia italiana en la Segunda Guerra Mundial, el "Bella Ciao", popularizado recientemente por la serie española "La casa de papel".

"COLOMBIA TIERRA QUERIDA"

En la presentación, que se prolongó por cerca de tres horas, los músicos dieron un toque aún más festivo a la concentración al ejecutar canciones populares colombianas como "La pollera colorá" y "Colombia tierra querida" o "El africano", además del himno nacional para delirio del público.

Llegada la hora del folclor, entre las banderas amarillo, azul y rojo, y mensajes contra la violencia, no fueron pocos los que pasaron de aplaudir rítmicamente a bailar con el que estuviera al lado, una escena carnavalesca impensable en una manifestación que reivindica cambios en el país.

Hubo espacio también para una "rave" en la que la música tecno puso a saltar a los más "underground".

"Estoy feliz de que la gente despierte, de que hagamos algo porque la música puede cambiar el mundo, la música transforma una sociedad, la música ha estado desde el inicio de la humanidad, es lo único que no nos pueden quitar", dijo por su parte a Efe Julián Ardila, contrabajista de la Filarmónica Juvenil de Colombia.

Con la interpretación del himno nacional colombiano, que habla en su coro de la "gloria inmarcesible" y del "júbilo inmortal" que se sentía en la plaza, la presentación volvió al tono solemne de las piezas clásicas, con el gentío emocionado cantando a capela.

"Este es un ambiente de efervescencia, de furor, de solidaridad, de fraternidad, de una manera pacífica nos hemos unido para expresarnos como artistas", dijo a Efe Leonardo Federico Hoyos, profesor de Música de la Universidad Nacional de Colombia y director artístico y musical de la Orquesta Filarmónica Juvenil de Cámara de Bogotá.

Hoyos resumió la presentación de esta tarde de miércoles en plena calle en el deseo de "expresar el sentimiento de un pueblo que quiere avanzar" y "expresar la voz de los jóvenes", protagonistas de estas multitudinarias jornadas en las calles de Bogotá y otras ciudades colombianas.

Ares Biescas Rué y Jaime Ortega