El BCE, firme en su política de apoyo a la economía pese a fallo judicial alemán

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El BCE, firme en su política de apoyo a la economía pese a fallo judicial alemán

El Banco Central Europeo aseguró este martes que hará "todo lo necesario" para ayudar a la eurozona a salir de la crisis, pese al ultimátum que le ha impuesto la justicia alemana por su programa de compra masiva de deuda soberana.

Tras una reunión con carácter de urgencia, la dirección del BCE afirmó que "toma nota" del fallo comunicado este martespor el Tribunal Constitucional alemán, muy crítico con la política de apoyo a la economía del instituto monetario de Fráncfort.

Pero, al mismo tiempo, el BCE afirmó que hará "todo lo que sea necesario en el marco de su mandato" para garantizar "la estabilidad de precios" en la zona euro y la buena transmisión de sus decisiones monetarias al resto de la economía.

Una forma de decir que prevé continuar, como viene haciendo desde 2015, con sus programas de compra de cientos de miles de millones de euros de deuda pública para apoyar la endeble economía de la zona euro.

- Guerra de jueces -

Además, en la guerra de jueces que libran los magistrados alemanes y europeos sobre los límites del poder del BCE, este último se posicionó claramente en el bando de los segundos.

Así, recordó que el Tribunal de Justicia europeo validó en diciembre 2018 sus intervenciones en el mercado de la deuda para apoyar la economía.

En su fallo del martes, el Tribunal Constitucional alemán instó al BCE a justificar "en un plazo de tres meses" la conformidad de sus masivas compras de deuda, fragilizando su apoyo a la economía en plena pandemia de coronavirus.

La institución de Fráncfort tendrá que demostrar para agosto, de forma "comprensible y detallada" que los beneficios para la economía del programa de compra de deuda soberana son superiores a los inconvenientes.

Hasta que el consejo de gobernadores del BCE demuestre la "proporcionalidad" de su programa, el Bundesbank, el banco central alemán, el más poderoso de la zona euro, no podrá participar en la compra de deuda de la institución europea para aliviar la economía.

Este fallo rotundo, que suena a desafío para las instituciones europeas, tiene en el punto de mira el programa anticrisis que realiza el BCE desde 2015, y coincide con su refuerzo para hacer frente a las consecuencias de la crisis sanitaria actual.

Su alcance político podría ser de peso, al respaldar las posiciones de los europeos escépticos con la política de "dinero fácil" desplegada por el BCE.

La canciller alemana, Angela Merkel, consideró en una reunión a puerta cerrada el martes con sus diputados, que los jueces habían señalado al BCE los límites de lo que puede hacer, indicó a la AFP un participante, que pidió el anonimato.

El BCE lleva años abogando por una política de "expansión cuantitativa" o "QE" como solución contra la crisis. Un instrumento muy criticado en Alemania, donde los detractores ven en él un financiamiento ilegal del tren de vida de los Estados.

Para los magistrados alemanes, el BCE se aventura en un terreno de "política económica" fuera de su estricta competencia monetaria que consiste en garantizar el nivel de inflación.

Los jueces de Karlsruhe (suroeste de Alemania) consideran "dudoso" que el BCE tenga competencia para comprar deuda pública de manera masiva, como hizo desde marzo de 2015 a diciembre de 2018 en el marco del "QE", inyectando más 2,6 billones de euros (unos 2,8 billones de dólares), y que reactivó el pasado noviembre.

Los jueces rechazan en particular plegarse a la opinión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que en 2018 aprobó la conformidad del programa de BCE pero que, según ellos, "ignoró totalmente" sus consecuencias económicas.

La inyección masiva de liquidez a la economía, especialmente polémica en Alemania, afecta según el tribunal "a prácticamente todos los ciudadanos" en su condición de "accionistas, propietarios, ahorradores o titulares de pólizas de seguros", provocando "pérdidas considerables en los ahorros privados", según el Tribunal.

En esta guerra de jueces, la Comisión reiteró la "primacía del derecho comunitario y el hecho de que los fallos del Tribunal de Justicia Europea sean vinculantes para todas las jurisdicciones nacionales".

Para Frederik Ducrozet, de Pictet Wealth Management, este "ultimátum" suscita dudas sobre la capacidad del BCE para actuar a largo plazo.