La batalla migratoria entre Francia e Italia se recrudece

Francia insiste en sus criticas a Italia en el encuentro extraordinario de ministros de Interior de la UE convocado en Bruselas tras el conflicto del "Ocean Viking". El ministro del Interior francés, Gérald Darmanin, ha redoblado su posición: los barcos que rescatan personas en el mar Mediterráneo deben atracar y desembarcar a los migrantes salvados en el país más cercano. "Si Italia no permite que los barcos atraquen, no está respetando la ley del mar y el principio del puerto seguro más cercano. No hay razones para que los países que actúan en las reubicaciones, Francia y Alemania, acojan directamente a los barcos y a los migrantes que vienen de África o Asia", ha asegurado Darmanin.

Siguen existiendo otros desacuerdos. Italia y otros tres países mediterráneos, Grecia, Chipre y Malta, han calificado de "decepcionante" el mecanismo de reubicación voluntaria para el reparto de solicitantes de asilo puesto en marcha por la presidencia francesa el pasado mes de junio.

Sus ministros han pedido no sólo más solidaridad por parte de otros Estados miembros, sino también un marco jurídico comunitario sobre las operaciones de búsqueda y rescate. El gobierno italiano quiere un código de conducta para las ONG y la Comisión Europea ve esta opción factible. "Creo que el tema no está fuera del debate. Tenemos que trabajar con las ONG, pero de una manera ordenada, de una manera que respete también a nuestros Estados miembros, de una manera que estructure las operaciones de búsqueda y rescate con un método constructivo de operaciones. Y si esto requiere un marco más estructurado, como un código de conducta, sí, lo apoyaremos", ha asegurado el vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas.

Los ministros también han debatido el plan de acción de 20 puntos para el Mediterráneo Central presentado por la Comisión, que incluye también una mayor cooperación con los países africanos. Se presentará uno similar para la ruta migratoria de los Balcanes Occidentales, que en estos momentos representa un problema importante para varios países, ya que las entradas ilegales han aumentado un 168% en comparación con el año pasado.