El Barca y el Atlético suman su primera derrota en la fase de grupos de la Champions

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Lewandowski. (Photo: Soccrates Images via Getty Images)
Lewandowski. (Photo: Soccrates Images via Getty Images)

Lewandowski. (Photo: Soccrates Images via Getty Images)

El Barcelona cayó este martes por 2-0 ante el Bayern pese a un gran primer tiempo en el tuvo un claro dominio, fue el mejor equipo y lo tuvo todo para poner el partido a su favor con varias claras ocasiones de gol e incluso un posible penalti no pitado de Alphonso Davie contra Ousmane Dembelé.

No obstante, en la segunda parte, en apenas 3 minutos, el Bayern le dio la vuelta al partido con goles de Lucas Hernández, en el 51 tras un saque de esquina, y de Leroy Sané en el 54 tras gran pase de Jamal Musiala.

El gol de Lucas Hernández llegó en el primer saque de esquina a favor del Bayern a lo largo del partido.

El Barcelona tuvo gran primera parte en la que solo le falto el gol para el que tuvo varias ocasiones claras además de un posible penalti de Alphonso Davies sobre Ousmane Dembelé que no fue sancionado por el árbitro central Danny Makkelie.

El partido parecía del Barcelona y pero en la segunda parte en apenas tres minutos el Bayern le dio la vuelta a la trayectoria del partido.

El Atlético reincide

En dos contragolpes, en un margen de sólo tres minutos, entre el 83 y el 86, el Atlético de Madrid completó el naufragio al que había apuntado mucho antes contra el Bayer Leverkusen, que lo sobrepasó a última hora sin una sola excusa válida, ni siquiera el penalti que no entendieron así ni el árbitro Michael Oliver ni el VAR en la primera parte, en un partido incierto siempre, en el que jamás se decidió ir a por él de verdad, con toda la rotundidad de un equipo que pretende aspirar a todo en esta temporada.

Y lo pagó, cuando el empate parecía el destino invariable del encuentro, que incide de nuevo en las dudas de un equipo que especuló toda la primera hora del partido y reproduce todos los defectos de los últimos tiempos del conjunto rojiblanco, apartado de la primera posición y relegado a la tercera plaza porque le faltó ambición al principio, porque nunca fue a por el triunfo con la rotundidad que debe y porque después se hundió por detrás.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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