Ban pide a los líderes mundiales que actúen en consonancia con los compromisos adquiridos en la Cumbre 'Río+20'

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha solicitado a los líderes mundiales que actúen en consonancia con los compromisos adquiridos durante la Cumbre sobre Desarrollo Sostenible 'Río+20' para conseguir la prosperidad económica, social y medioambiental de los pueblos de todo el mundo.

"Terminaron los discursos. Ahora empieza el trabajo", ha dicho Ban durante la ceremonia de clausura de la cumbre, que se ha celebrado durante los últimos tres días en la localidad brasileña de Río de Janeiro.

"'Río+20' ha afirmado los principios fundamentales --renovado los compromisos esenciales-- y nos ha dado una nueva dirección", ha valorado. "Desde los gobiernos a las mayores compañías del mundo, desde las organizaciones filantrópicas a los jóvenes voluntarios, son parte de un movimiento global creciente por el cambio", ha manifestado el secretario general de Naciones Unidas.

Los líderes políticos, empresas privadas y organizaciones reunidos en la cumbre han firmado alrededor de 700 compromisos mediante los cuales han acordado dedicar a programas de desarrollo sostenible un total de 513.000 millones de dólares (unos 408.000 millones de euros). De estos fondos, 323.000 millones de dólares (256.890 euros) irán destinados a la iniciativa Energía Sostenible para Todos que encabeza Ban y que plantea como objetivo universalizar antes de 2030 el acceso a fuentes sostenibles.

"El documento final da una base firma al bienestar social, económico y medioambiental. Es nuestra responsabilidad trabajar sobre él. El desarrollo sostenible es la única opción para la humanidad, para nuestro planeta compartido, para nuestro futuro en común", ha dicho el responsable de la cumbre, Sha Zukang.

Zukang ha calificado de "gran éxito" el encuentro, por su "alta participación" y por los acuerdos logrados. En este sentido, ha citado como ejemplo de este éxito que se hayan establecido objetivos "no sólo sobre desarrollo sostenible", sino también "un foro de alto nivel para supervisar la implantación de todos los compromisos".

REACCIONES

Una serie muy anunciada de encuentros globales y de políticas medioambientales se han caído por la falta de expectativas, volviendo al punto de la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático de Copenhague (Dinamarca) de 2009 que acabó cerca del caos.

Como resultado, muchos ecologistas, activistas, líderes empresariales han llegado a la conclusión de que el progreso en los asuntos medioambientales debe acometerse a nivel local y con el sector privado y sin la ayuda de los acuerdos internacionales.

"El enverdecimiento de nuestras economías se tendrá que producir sin las bendiciones de los líderes mundiales", ha asegurado el director ejecutivo de WWF, Lasse Gustavsson.

Por su parte, la secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton, que llegó a primera hora de este viernes para un rápido anuncio sobre los proyecto de su país en África y para mantener una serie de encuentros bilaterales con varios líderes mundiales, ha admitido lo mismo. "Los Gobiernos no pueden solucionar solos los problemas a los que nos enfrentamos", ha dicho, "desde el cambio climático a la persistente pobreza y la escasez crónica de energía".

Para el secretario general de International Trade Union Confederation --una de las ONG presentes en la cumbre--, Sharon Burrow, el mundo que se pretende no llegará por parte de los líderes mundiales, a quienes les falta el coraje para acudir, sentarse en una mesa y negociar por sí mismos.

De hecho, algunos cabeza de gobierno, como el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, entre otros, se han marchado antes de que concluyera la cumbre por el empeoramiento de la deuda soberana en Europa o por la continuada violencia en Oriente Medio. Además, se han producido notables ausencias, como el presidente de Estados Unidos, Barack Obama; de Alemania, Angela Merkel; de Reino Unido, David Cameron quienes sí asistieron a la Cumbre del G-20 a principios de esta misma semana en Los Cabos (México).

El encuentro Río+20, nunca generó las expectativas para lograr un acuerdo como el de la Cumbre de la Tierra que se celebró en la misma ciudad brasileña en 1992, y que incluyó el tratado en Biodiversidad y acuerdos que condujeron a la creación del Protocolo de Kioto sobre emisión de gases de efecto invernadero.

Pese a que a Río se han desplazado más de 50.000 personas, muchos de los visitantes están desilusionados al darse cuenta de que los líderes han hecho muy pocos y específicos compromisos en asuntos tales como energía, seguridad alimentaria u océanos.

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