La ballena beluga perdida en el río Sena fue sacrificada durante su rescate

·3 min de lectura
© AFP (Archive)

El mamífero que se extravió en el río Sena murió luego de que su estado se deteriorara severamente por una insuficiencia respiratoria mientras se desarrollaba el operativo de salvamento. Los expertos concluyeron en que el mejor método para evitar su sufrimiento ante un cuadro irreversible, y las pocas posibilidades de sobrevivir en el mar, era la eutanasia.

Este miércoles 10 de agosto se consumió la vida de la ballena beluga que se extravió de su hábitat y desembocó en el río Sena, a 70 kilómetros de París. El animal, que estuvo en los principales focos franceses desde el segundo día de este mes, fue sacrificado tras el agravamiento de su delicado estado de salud en medio del operativo que buscaba devolverlo al mar.

Encallado desde el viernes en la cuenca de una esclusa, se había negado a alimentarse con truchas y calamares, recibiendo vitaminas y antibióticos hasta ahora. Su situación había arrojado síntomas de mejora, pero sin estar en condiciones sólidas.

En el intento de llevarla al mar en el norte de Francia, el cetáceo tuvo una insuficiencia respiratoria mientras viajaba por carretera en un camión refrigerado rumbo al puerto del Canal de Ouistreham. Al arribar, concluyeron que estaba condenada y la durmieron con sedación.

Con el fin de llevar a la beluga a una cuenca de agua salada con la esperanza de que pudiera recomponerse antes de ir al mar, los buzos de rescate trabajaron durante la noche para guiar a la ballena a una red para que una grúa la sacara del río, una incursión que se extendió por seis horas.

Las autoridades locales de Calvados anunciaron que “a pesar de una operación de rescate sin precedentes”, el mamífero había muerto. En un mensaje difundido por la Prefectura, la veterinaria de los bomberos del Essone, Florence Ollivet-Courtois describió un “sufrimiento evidente” del animal.

Ollivet-Courtois agregó en una conferencia de prensa posterior que la condición muscular era “insuficiente” como para que sobreviviera en el mar.

Sea Shepherd France, un grupo de conservación marina que estuvo involucrado en la misión de rescate, afirmó que dejarla en el Sena hubiese sido condenarla a una muerte inevitable porque no puede permanecer períodos extensos en agua dulce y cálida como la del río.

“Con gran pesar anunciamos que la beluga no ha sobrevivido a un desplazamiento arriesgado, aunque indispensable para dar una oportunidad a un animal ya condenado”, lamentaron en una publicación de Twitter.

No es el primer animal de este tipo que, desorientado, termina en el Sena

La solitaria beluga, un tipo de ballena acostumbrado a moverse en manadas y vivir en aguas árticas o subárticas, apenas pesaba 800 kilos –muy por debajo de los 1.200 tradicionales- y no se alimentó con comida desde que fue avistada.

Los expertos creen que su estado de salud ya estaba dañado antes de que encallara la semana pasada después de vagar cuesta arriba.

Las labores para rescatar al animal costaron miles de euros e incluyeron numerosas donaciones de ciudadanos para la operación.

A finales de mayo, una orca que estaba gravemente enferma murió por causas naturales luego de nadar río arriba y que se frustraran los intentos por guiarla al mar.

Investigadores buscan alcanzar una explicación que justifique estos fenómenos. Barajan las teorías de que puede ser una consecuencia de una contaminación sonora que los desorienta o que es el resultado de los cambios de corrientes provocadas por la crisis climática.

Con EFE y AFP