La baguette: origen de una leyenda gastronómica reconocida por la UNESCO

© REUTERS - ERIC GAILLARD

Tras más de un siglo de existencia, la famosa baguette francesa ha sido incluida este 30 de noviembre en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO. Esta entrada se considera la consagración de un saber hacer tradicional pero, ¿cuál es la historia detrás de la leyenda?

Inicialmente reservada a los habitantes acomodados de las ciudades, la baguette se ha vuelto en la segunda mitad del siglo 20 un emblema de Francia. Hoy en día, está disponible en infinidad de variantes: con cereales, frutas, chocolate... Su sencillez de forma y de fabricación aseguró su triunfo en el extranjero y, desde este miércoles, está inscrita en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.

Napoleón, Zang y el metro parisino

Existen tres leyendas sobre el origen de la baguette. La primera es que fue inventada a principios del siglo 19 por los panaderos de Napoleón, para que fuera más fácil de llevar en los bolsillos de los soldados, al ser más ligera y de forma alargada.

Otras fuentes citan a un panadero de Viena, August Zang, quien la habría importado a Francia. Zang abrió una panadería en París en 1839, en la que vendía viennoiseries (bollería) y panes de forma ovalada, como los que había en Austria en aquella época.

Por último, se dice que la baguette se inventó en las obras del metro de París en 1900, en las que trabajaban obreros de toda Francia. Al ser frecuentes las riñas entre bretones y auverneses, los maestros de obras habrían pedido a los panaderos diseñar un pan que pueda partirse sin cuchillo, para evitar las peleas con armas blancas.

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