Ayuso y Almeida discrepan sobre las concentraciones de protestas en la calle

Madrid, 14 may (EFE).- La presidenta de la Comunidad de Madrid y el alcalde de la capital tienen visiones distintas de las protestas de estos días contra el Gobierno en el distrito de Salamanca, ya que si bien cuentan con el apoyo de Isabel Díaz Ayuso, para José Luis Martínez Almeida estas concentraciones son una irresponsabilidad.

Una irresponsabilidad "como cualquier otro incumplimiento del estado de alarma, ya sean fiestas, botellones, no cumplir la distancia social o saltarse los horarios", ha dicho el alcalde al defender que cualquier protesta se puede hacer sin vulnerar el estado de alarma, como las caceroladas, recordando la que alentó Podemos contra el rey.

Sin embargo, la presidenta madrileña y compañera de partido de Almeida ha defendido las protestas de los vecinos de la calle Núñez de Balboa, en el distrito de Salamanca, uno de los más ricos de la ciudad, y ha llegado a solicitar que los ciudadanos puedan salir "libremente a manifestarse aunque sea un ratito por las tardes en su propia calle".

También Vox ha alentado estas manifestaciones, que el miércoles congregaron a un millar de personas en esta vía pública a las nueve de la noche, según los organizadores, al respaldar que los españoles salgan a protestar "donde les dé la gana", ha dicho su portavoz en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros.

Además, ha criticado a Interior por dar instrucciones a la Policía para que "amedrenten" a los vecinos.

Por parte de Unidas Podemos, el portavoz parlamentario, Pablo Echenique, ha exigido al alcalde de Madrid que "rectifique" y actúe contra las protestas, a lo que éste le ha recordado que la competencia del orden público es de la Delegación del Gobierno y la Policía Nacional.

Entre tanto, la Delegación del Gobierno está preparando un dispositivo policial para evitar las aglomeraciones en las calles que pongan en riesgo la salud, porque el delegado y secretario general de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, ha precisado que el estado de alarma "no impide" las manifestaciones pero si se marcan normas como la distancias social.

Igualmente ha insistido en que la policía "no reprime las manifestaciones ni las caceroladas" pero sí actuaciones que "atentan contra la salud de los madrileños".

En este mismo sentido, los principales sindicatos policiales han negado que los agentes estén persiguiendo banderas o que hayan tratado de impedir protestas en los balcones contra el Ejecutivo, como se les ha acusado desde algunos sectores en las redes sociales.

Han defendido, por tanto, las intervenciones ante cualquier concentración que no respete las normas del estado de alarma, sean en la calle Núñez de Balboa de Madrid o botellones, y se han mostrado conformes con el dispositivo que ultima la Delegación.

Y desde el punto de vista de la salud pública, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ha asegurado que las manifestaciones "no tienen por qué ser en sí el origen de la transmisión" del coronavirus y que no se las puede atribuir un impacto muy grande sin considerar otras variables.

A su juicio, no se puede atribuir a las manifestaciones, en periodos preepidémicos o a finales, "un impacto muy grande" si no se consideran "muchas otras variables", pero en el periodo pico, ha avisado que cualquier contacto social es "un riesgo importante de transmisión".

(c) Agencia EFE