Un avión perdido y un emotivo reencuentro, en directo en Twitter

Horas antes de que el vuelo de Malaysia Airlines tuviera programado su despegue, una estadounidense tuiteó a un compañero que estaba en viaje de negocios que se sentía enferma y con exceso de carga de trabajo. En la imagen de archivo, un logotipo de Twitter en la pantalla de un ordenador, en Ventura, California, el 21 de diciembre de 2013. REUTERS/Eric Thayer

(Reuters) - Horas antes de que el vuelo de Malaysia Airlines tuviera programado su despegue, una estadounidense tuiteó a un compañero que estaba en viaje de negocios que se sentía enferma y con exceso de carga de trabajo.

Él accedió a echarle una mano y perdió su vuelo desde Kuala Lumpur con destino a Pekín, que luego desapareció y se supone que se estrelló con 239 personas a bordo.

La angustia y el alivio se desarrollaron en directo en Twitter.

Reuters no pudo confirmar de forma independiente si el hombre, que se identifica en Twitter como @KaidenDL, realmente tenía una plaza en el vuelo. Cylithria Dubois, en una respuesta a Reuters por correo electrónico, dijo que Kaiden era su "socio empresarial y pareja".

"Estoy profundamente consternada por la atención que Kaiden y yo hemos atraído con nuestros tuits", dijo Dubois en un correo electrónico.

"En un momento en el que el foco debería estar en aquellos a bordo del aciago vuelo y sus seres queridos, me siento un poco tonta hablando", dijo.

Dubois, cuya cuenta en Twitter es @cylithria, envió una serie de mensajes de angustia el sábado sobre el vuelo desaparecido y cómo no podía comunicarse con Kaiden.

Unos 90 minutos después, él contestó.

"@Cylithria no puedo ponerme en contacto por teléfono. Perdimos el vuelo. Rory y yo estamos OKAY, Ria. NO ESTOY EN EL VUELO, RIA. ESTOY OK".

Kaiden no contestó a las peticiones de comentarios. En su cuenta en Twitter, dijo que estaba enfadado con su novia porque "se había puesto mala y tuve que suplirla. Estaba trabajando en eso, perdí mi vuelo a China. Me enfadé más", dijo.

"Pero estaríamos en ese vuelo. Maldito sea mi ego. En vez de avisarla, y avisar a la oficina, me agobié", escribió.