A pesar de los avances en derechos LGBTIQ+, la discriminación persiste en Europa

La discriminación sexual y la protección de los derechos humanos están consagrados en el derecho europeo. Pese a ello, la discriminación contra las personas gays, lesbianas, bisexuales o transgénero persiste en la Unión Europea. De los 27 países del bloque, solo 18 reconocen las uniones del mismo sexo. Una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE exigió que todos los países miembro reconozcan las uniones del mismo sexo formalizadas en los otros Estados, aunque no en todos sea legal.

En la última encuesta sobre derechos de las minorías, el 76% de los europeos considera que la comunidad LGTBIQ+ debe tener los mismos derechos que los heterosexuales. Pero mientras que en países como Suecia llega al 98% esta afirmación, solo así lo considera un 31% en Eslovaquia. Las personas que más sufren son las transexuales, más del 60% reportan algún tipo de discriminación a lo largo de su vida en la Unión Europea.

Además, hay preocupación sobre la regresión de derechos en países como Polonia, donde existen pueblos denominados “libres de ideología LGTBI”. Por esta razón, la Comisión Europea le ha retirado fondos y ha abierto un procedimiento de infracción. También lo ha hecho con Hungría, a quien Bruselas llevó ante la Justicia europea en julio, tras la aprobación de una ley en la que se prohíbe a los menores estar expuestos en películas o libros a contenido que haga referencias a la comunidad LGTBIQ+.

Una muestra más de que los derechos fundamentales no pueden darse por conquistados, tampoco en el bloque europeo.