Avance de la derecha en España: La encrucijada de los inmigrantes latinos en las elecciones del 10N

Sobres con las boletas de votación de los cuatro partidos políticos que encabezan las encuestas para las elecciones generales del 10 de noviembre de 2019 en España: PSOE, PP, Podemos y VOX (Photo Illustration by Marcos del Mazo/LightRocket via Getty Images)

“Vete a tu puto país” fue la respuesta que recibió María Gabriela Lovera el miércoles 7 de noviembre cuando increpó a un conductor que casi la atropella al cruzar por un paso peatonal en la calle Juan de Austria, en el distrito madrileño de Chamberí.

Lovera se quedó sin saber qué decir ante el hombre enardecido, que bajó la ventanilla de su vehículo para soltar su ira a pesar de que había sido él el que había incumplido un norma de tránsito. La agresión verbal no terminó allí sino que continuó cuando el marido de Lovera, quien es español de nacimiento, le exigió respeto al hombre de unos 50 años que seguía vociferando dentro del vehículo. "Seguro que tú tampoco eres español", espetó el conductor para continuar con su abierto desprecio a los inmigrantes.

Justo ese mismo miércoles, la edición digital del diario El País publicó un video, grabado de manera anónima el 31 de octubre del 2019, de un hombre que insultaba a una pasajera con acento extranjero por no cederle el puesto. “Sinvergüenza. A tu puto país”, le gritaba. Una testigo dijo que el hombre le propinó un golpe y una patada en la espalda ante la mirada indiferente de los otros pasajeros. 

Lovera relacionó los dos hechos con un sentimiento xenófobo que se ha fortalecido durante la campaña electoral.

"No sé si es coincidencia, pero me parece muy peligroso cualquiera que exacerbe esos sentimientos de intolerancia y racismo. Realmente me preocupa. Creo que es muy dañino. Nosotros hemos visto en nuestro país lo que hace generar separación y odios. Sé que tengo el deber de votar pero por quién. ¿Cuál sería el voto útil?", se preguntó la escritora venezolana que emigró a España hace 16 años y posee doble nacionalidad.

El espinoso tema de la migración ha sido usado por todos los partidos. El partido derechista VOX lleva la batuta del rechazo al extranjero no sólo en su programa de gobierno sino con un duro discurso en mítines y redes sociales en el que afirma que los inmigrantes son los principales responsables de los robos y las agresiones sexuales, los que acaparan las ayudas sociales de los ayuntamientos y los que roban los trabajos a la golpeada clase trabajadora. Los argumentos xenófobos han sido desmentido por los medios y la academia.


Los votos de los nacionalizados y de los españoles de afuera

Para las elecciones de las Cortes Generales del 10 de noviembre de 2019 tendrán derecho al voto las personas que posean la nacionalidad española, por nacimiento o naturalización, mayores de 18 años, que estén inscritas en el censo electoral. Según el Instituto Nacional de Estadística, podrán votar  37.000.608 españoles. De ese total, 34.872.049 residen en España y 2.128.559 en el extranjero.

La legislación española otorga la nacionalidad a los hijos de una madre o un padre español nacidos en el extranjero. De esos 2,1 millones de españoles nacidos fuera de España, más de la mitad (1,4 millones) nacieron en el continente americano.

Otra manera de obtener la nacionalidad es mediante un proceso de naturalización que puede tardar más de una década. El Ministerio de Justicia concedió la nacionalidad española a 1.057.227 extranjeros desde 2010 hasta el cierre del censo electoral el 1 de julio de 2019, pero se desconoce cuál es el número exacto de nacionalizados que tiene la edad y está inscrito para votar. Lovera fue una de las 106.642 personas que adquirieron la nacionalidad española en 2016.

Los que no podrán votar el domingo son los españoles que tengan una sentencia judicial firme que les impida el derecho al sufragio por la comisión de un delito, incapacidad intelectual o enfermedad psiquiátrica.

El resto de los ciudadanos inscritos podrán hacerlo de manera libre y voluntaria, porque en España el voto no es obligatorio como en algunos países de América Latina.

Sobre la cifra de votantes extranjeros, Vox insinúo que el aumento en el censo electoral fue producto de la nacionalización acelerada de inmigrantes a cambio de su voto, asunto que ha sido desmentido ampliamente por medios dedicados a la verificación de datos. La diferencia en el censo electoral en relación a las elecciones de abril se debe a él numero de españoles que cumplieron la mayoría de edad.

 

¿Por qué España convocó dos elecciones en un año?

El juego político de España parece estar cada vez más trancado. Esa complicada guerra de poderes obligará a los españoles a votar por segunda vez este año y por cuarta vez en cuatro años para elegir a las Cortes Generales, integradas por el Congreso de los Diputados y el Senado. Las elecciones del 20 de diciembre de 2015, del 26 de junio del 2016,  del 28 abril del 2019 y las del 10 de noviembre fueron convocadas por la incapacidad de las fuerzas política de llegar a un consenso para formar un gobierno.

En esta oportunidad se elegirán 350 diputados en 52 circunscripciones electorales. También se elegirá 208 senadores por sufragio directo y otros 57 por las legislaciones de las comunidades autónomas. Y una vez que se formen las Cortes Generales, los diputados votarán para elegir al presidente del gobierno.

En condiciones ideales, si un partido político obtiene la mayoría absoluta en el Congreso de los diputados, su candidato puede ser elegido jefe del gobierno sin dificultades. De lo contrario, las fuerzas políticas tienen que pactar para lograr una mayoría que les permita formar gobierno.

Pero la fragmentación de la oferta política española y la confrontación entre los factores ha sido tan intensa que aunque el PSOE logró 123 escaños con el 28,68 por ciento de los votos en las votaciones de abril, no logró llegar a un consenso con los otros partidos para alcanzar una mayoría absoluta de 176 escaños indispensables para gobernar. Ese bloqueo obligó al Rey Felipe VI a convocar unos nuevos comicios.

Las más recientes encuestas sobre intención de voto muestran que el PSOE volverá a obtener el mayor porcentaje de votos pero posiblemente retrocederá en el número de escaños por su incapacidad de llevar a acuerdos políticos con sus adversarios. El Partido Popular recuperará escaños y se colocará en una segunda sólida posición. El derechista partido Vox y el izquierdista Podemos entraran en un duelo por la tercera y cuarta posición en la preferencia electoral, mientras que Ciudadanos espera la debacle en la quinta posición tras haberse posicionado como el tercer partido político de España el 28-A.

El avance de las posturas nacionalistas de Vox es lo que más preocupa a los inmigrantes con doble nacionalidad. 

La encrucijada del voto inmigrante 

La experta en comunicación política Lorena Arraiz Rodríguez expresó su posición sobre las opciones más favorables para los electores migrantes dentro del complicado panorama electoral.

"Lo primero que hay que distinguir es la extrema derecha y la extrema izquierda", advirtió.

Una de las intervenciones en el debate electoral entre los 5 candidatos con mayor opción a la presidencia que causó mayor indignación entre los votantes inmigrantes fue la alusión de Santiago Abascal  de VOX sobre los MENA, como se les conoce a los Menores Extranjeros No Acompañados, y las acusaciones falsas sobre los delitos sexuales cometidos por extranjeros.

"Abascal y su partido no son una opción viable para los extranjeros, aunque curiosamente tiene apoyo de ciertos grupos de extranjeros en España".

Entre sus planteamientos está deportar a los inmigrantes ilegales a su país de origen, acabar con lo que llama el "efecto llamada" al incapacitar de por vida a un inmigrante ilegal de lograr su residencia legal, suprimir la figura del arraigo como mecanismo de regular la situación de los migrantes, establecer cuotas de origen que privilegien a los países con nexos culturales con España en detrimento de poblaciones de otras etnias y religiones.

En el otro extremo del abanico político se encuentra Podemos y su líder Pablo Iglesias. Arraiz considera que tampoco son una opción "porque aunque plantean medidas más sociales, lo hacen porque es un discurso populista de la izquierda rancia".

El distanciamiento de Podemos de un sector de votantes latinoamericanos es su vinculación con la Revolución Bolivariana en Venezuela. "No es que lo venezolanos, como estamos traumatizados, no queremos a Podemos porque se parecen. Y no es que se parecen, es que están íntimamente relacionados, porque es de conocimiento público que Iglesias y su combo formaron parte de la construcción ideológica del chavismo y evidentemente hay una relación justificable y probada".

Según la comunicadora, a los inmigrantes lo que les queda son los partidos tradicionales, el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) , que son más constitucionalistas y que abogan por medidas más sosegadas, menos crudas con respecto a la migración.

El Partido Popular y su candidato Pablo Casado han tenido una postura firme sobre la libertad en Venezuela, aunque ha sido tildado de electoralista. Una muestra de ese compromiso, según Arraiz, es que tienen en el Parlamento Europeo a  un eurodiputado altamente conocido por los venezolanos como Leopoldo López Gil.

"Y dentro de su espectro ideológico tienen planteamientos que pudieran beneficiar a los extranjeros. Es una opción para las personas que tienen ideología de centro derecha", expresó .

Arraiz opinó que para los que se inclinan por la centro izquierda la opción es el PSOE por la claridad de políticas sociales. El gobierno de Pedro Sánchez ha mejorado el atasco administrativo y ha gestionado y aprobado algunas solicitudes de asilo y residencias humanitarias.

"Los venezolanos tenemos discrepancias o medias tintas con el actual gobierno porque si bien es cierto que Pedro Sánchez ha reconocido la presidencia interina de Juan Guaidó, no lo ha hecho con su embajador en España que es Antonio Ecarri. Aunque se comprende que sea delicado porque al reconocer a Ecarri tienen que desconocer a Isea, y eso provocaría una ruptura entre las relaciones diplomáticas entre España y Venezuela y los ciudadanos españoles que viven en Venezuela se quedarían a la deriva".

Y sobre  Ciudadanos, la comunicadora política dijo que Albert Rivera ha perdido el impulso que tenía pero no lo descarta como una opción que le podría funcionar a los extranjeros. "Si bien ellos creen en la migración legal, las medidas son menos duras. Los extranjeros podrían optar por volver a dar su confianza a Albert Rivera. Recordemos que la venezolana María Luisa Alonso fue electa diputada en abril por Ciudadanos en La Rioja".

Pero las encuestas no son tan optimistas. Los estudios de opinión pública estiman que Ciudadanos perderá buena parte de los 57 escaños que logró en las elecciones de abril al punto que no llegaría a la veintena de diputados.

A pesar de la decepción y de la fatiga electoral, los votantes inmigrantes como Lovera sienten el llamado de participar nuevamente en los comicios del domingo.

"Busco opciones pragmáticas y de centro, propuestas que se ajusten a la crisis ecológica, la crisis económica que se avecina con el Brexit, de las guerras arancelarias, la competencia que existen entre China, Rusia y Estados Unidos. Vienen tiempos difíciles y no estoy observando solidez ni soluciones en las propuestas de los partidos", reflexionó más allá del episodio de xenofobia en la que se vio envuelta y las pasiones desatadas por la contienda electora